domingo, 4 de marzo de 2012

La EPS de la alianza AMA

A mediados de noviembre del 2010, escribí una columna ´para el periódico El Mundo, que titulé “El peor momento”, en la cual expresé mi opinión contraria a la posibilidad que en esa época había en el Concejo de Medellín, de darle viabilidad a una EPS publica, inclusive, me manifesté también contrario a la alternativa que fuera mixta.

En ese entonces concluí diciendo: “Con los cambios de la normatividad en salud, que ha evolucionado en Colombia de un sistema de beneficencia, a uno de aseguramiento, luego a la Seguridad Social y hoy tratando de llegar a la Protección, mi pensamiento sobre la necesidad de una EPS publica en Antioquia o Medellín, también ha variado, para no ser pretencioso diciendo que ha evolucionado, hace 15 años creí que era necesario; hace 4 años, antes de la Ley 1122 del 2007, lo veía viable mas no necesario; hace 2 años, después de la Sentencia T-760 de 2008 de la Corte Constitucional, me parecía riesgoso; y hoy, creo que es el peor momento, inclusive para discutir el tema”. Sin embargo, y fiel al encabezado de este párrafo, mi pensamiento sigue evolucionando, y hoy que ya no existe la incertidumbre jurídica de entonces, y después de la Ley 1438 del 2011, existiendo unas circunstancias nuevas y desapareciendo otras, empiezo a creer, que si bien, no es preferible una EPS publica, si es viable una mixta para la ciudad de Medellín y el Departamento de Antioquia.

Después de la mencionada Ley, el gobierno ha avanzado en la igualdad del Plan Obligatorio de Salud (POS) del régimen subsidiado y del contributivo, aunque hoy, este POS solo se ha unificado para menores de 10 años y mayores de 60, muy rápidamente tendrá que ser para todos los grupos poblacionales. Además, en el marco de la Alianza Medellín Antioquia (AMA), tanto el Alcalde Aníbal Gaviria, como el Gobernador Sergio Fajardo, han manifestado su interés en aportar, para que por un tiempo de transición, mientras el Gobierno Nacional asume toda su responsabilidad, este plan de unificación se pueda hacer en nuestro Departamento, antes que en el resto del país. Esto significará, que en gran medida el riesgo de un mayor costo, por más demanda en la ciudad capital, se diluya por una mayor afiliación con el resto del departamento.

Igualmente positivo es el giro directo de la Nación, que garantizará a las IPS que las EPS no las sometan a una quiebra por pagos tardíos, siempre y cuando las fiducias operen con oportunidad, circunstancia que hasta hoy no ha sucedido.

La Ley 1438 estimula y beneficia la conformación de redes integradas y ratifica la obligatoriedad de una contratación mínima con los prestadores públicos de servicios de salud. La red pública del municipio y la del departamento, es amplia, con buena tecnología, en gran medida bien administrada y con un buen segundo nivel y complementada con un tercero y de mayor complejidad, que si bien es insuficiente, es de altísima calidad; esto sería una gran ventaja si se logran integrar en red.

A pesar de las ventajas legales de hoy, sigo sin creer en la viabilidad de una EPS pública, en gran medida mi pensamiento, sustentado en la dificultad que se tiene en el sector oficial para la contratación, la operación del personal y el sistema de remuneración de los profesionales del sector; condiciones críticas para lograr un alto nivel de competitividad en este sector. Sin embargo y a diferencia de lo que pensaba hace 16 meses, si creo que las condiciones están dadas para que Medellín y Antioquia se embarquen en la posibilidad de una EPS mixta.

domingo, 29 de enero de 2012

¡Esta, no va más!

Hace ocho días, escribí una columna que titulé “Tengo la obligación”, esta publicada en mi blog: http://www.carlosmariomontoya.blogspot.com/; Aunque por solicitud expresa que le hice señora Directora, no fue publicada en este diario. La verdad, me arrepentí de lo que allí decía. En esencia, plantee la disquisición sobre la importancia de participar en un gobierno, asumir responsabilidades públicas, proponer, hacer y colaborar con un gobierno; o mantener la total independencia crítica y la posibilidad de opinar, cuestionar y sugerir.

Concluí en esa columna, que me atrevería a no perder de ninguna forma la libertad, la posibilidad de pensar y opinar, la opción de hacer público lo que se cree, incluso, sobre temas que de una u otra forma hacen parte del rol que se asume como servidor público; que botaría el miedo de decir en un medio público, lo que siempre se dirá en privado, que presentaría a la opinión los argumentos que a favor y en contra, me puedan ayudar a tomar la mejor decisión para el bien de todos los ciudadanos.

Creí, que al igual que tengo el compromiso de seguirle demostrando a la sociedad que un político, como muchos orgullosamente nos sentimos, si es capaz de hacer las cosas muy bien. Que así como tengo la obligación de decirle a la tradicional dirigencia política, que aquí hay una generación que no se quiere perder en esas viejas rencillas y que quiere mostrarse como alternativa. Que así como tengo la obligación de responderle efectiva y eficazmente a unos gobernantes que han depositado en mí su confianza y gran parte de sus responsabilidades de gobierno. Así mismo, les y me demostraría que sería capaz de seguir siendo libre, leal a mis principios y pensamientos, incansable en el estudio y el trabajo, pero en extremo prudente con la pluma y con la lengua. Para poder poner la cara y corroborar que no solo es escribir, sino también hacer, cuando las herramientas se nos entregan. Creí entonces que era capaz de mantener esta columna semanal, mediante la cual, he podido expresar mis opiniones con absoluta libertad, gracias al respeto y generosidad de los propietarios y directivos de este diario.

Con las mismas lágrimas de emoción con las que tome posesión de un cargo público hace ocho días, con esa mismas lagrimas que hoy son de tristeza; tengo que decir, inclusive con los mismos textos que justificaron la columna no publicada; que me arrepiento de lo que escribí y creí sería capaz. Soy consciente de mi firmeza y vehemencia, ante y por mis convicciones, a las cuales seguiré fiel por siempre; pero también sé, que en el ejercicio de lo público, se requiere prudencia y en ocasiones mucha discreción, para elaborar mejor los pensamientos y tomar las mejores decisiones. Son muchos los que han depositado en mí su confianza y en honor a ellos, limitaré toda posibilidad, por mínima que sea, que me pueda impedir cumplirles lo que me encomendaron y convertir la esperanza en frustración.

Por eso, efusivo y vehemente como soy, con lágrimas en los ojos y esperando volver les digo, que mientras esté en el servicio público: ¡esta, no va más!

domingo, 22 de enero de 2012

Tengo la obligación



Por la voluntad y amabilidad de las directivas de este diario, durante dos años he mantenido esta columna, en la cual con total libertad, he podido expresar mi pensamiento sobre los diferentes temas que a diario inciden en la vida de los antioqueños. La política, la salud pública, la seguridad, el ejercicio del gobierno, han sido temas que con total independencia he podido tratar en este escrito semanal. Sin embargo, debo confesarlo, ninguna columna tan difícil de escribir como esta que hoy estoy enfrentando.

A lo largo de muchos años, la misma clase política nos hemos impuesto tantas inhabilidades e incompatibilidades, que cuando llega un momento como el que hoy yo estoy viviendo, la primera pregunta a hacerse será: ¿si podre escribir sobre este tema? entonces empieza uno a plantearse la disquisición sobre la importancia de participar en un gobierno, asumir responsabilidades públicas, proponer, hacer, colaborar; o mantener la total independencia critica y la posibilidad de opinar, criticar y sugerir.

Porque no atreverse entonces a no perder de ninguna forma la libertad, la posibilidad de pensar y opinar, la opción de hacer público lo que se cree, incluso, sobre temas que de una u otra forma hacen parte del rol que se asume como servidor público; porque no botar el miedo de decir en público, lo que siempre se dirá en privado, porque no presentar a la opinión los argumentos que a favor y en contra, nos puedan ayudar a tomar la mejor decisión para el bien de todos los ciudadanos.

Comparto con todos ustedes el reto que hoy se plantea en mi vida, ser capaz de no dejar de opinar, de analizar el diario suceder de lo político, lo social y lo administrativo de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, sin caer en el uso indebido en beneficio propio, de la tendencia política que represento o de la administración pública de la que ya hago parte; de un espacio que generosamente esta casa periodística me ha permitido utilizar.

Así como tengo el compromiso de seguirle demostrando a la sociedad que un político, como muchos orgullosamente nos sentimos, si es capaz de hacer las cosas muy bien, que nos hemos preparado con mucho esfuerzo para brindarle a la sociedad las mejores respuestas. Así como tengo la obligación de decirle a la tradicional dirigencia política, que aquí hay una generación que no se quiere perder en esas viejas rencillas y que quiere mostrarse como alternativa. Así como tengo la obligación de responderle efectiva y eficazmente a unos gobernantes que han depositado en mí su confianza y gran parte de sus responsabilidades de gobierno. Así mismo tengo la obligación de demostrar y demostrarme que seré capaz de seguir siendo libre, leal a mis principios y pensamientos, incansable en el estudio y el trabajo, pero en extremo prudente con la pluma y con la lengua. Para poder poner la cara y corroborar que el cuento no es solo escribir, sino también hacer, cuando las herramientas se nos entregan.

domingo, 15 de enero de 2012

Al lado de una quebrada



Entre muchos otros, tengo el gran defecto de hablar en tono alto, pero como de lo malo siempre hay algo bueno; en muchas ocasiones me preguntan que si es que crecí al lado de una quebrada, y con orgullo respondo que sí. A falta de una, tuve la fortuna de crecer entre el rio Cocorná, el Caldera, el Santo domingo y el Melcocho, grandes tesoros, al lado del Samaná, y el Nare de la zona de bosques del oriente antioqueño. Pude crecer entre trapiches paneleros, pateando el café que los viejos ponían a secar en la plaza del pueblo, andando entre bosques por caminos veredales y de pasarla saltando entre piedras y charcos, disfrutando de charco negro, cosquillitas, la liza y la cristalina, en la quebrada guayabal; de la vega, la trinidad, maría parda, el siete, el ocho, calderas, pailania, las palomas y muchos más paraísos de Cocorná, San Luis y San Francisco. Son los bosques y las aguas, sin duda, el gran potencial de desarrollo con el que pueden contar los municipios del mal llamado oriente lejano, más bien los de los bosques húmedos tropicales de Antioquia.

Además de todo lo malo que sucedió con la presencia paramilitar y guerrillera en esta zona de Antioquia, era desolador ver estos espacios siempre frecuentados, solos y custodiados por actores armados, despreciados y temidos. Pero como de todo lo malo hay algo bueno, con un alto costo humano y cultural injustificado, durante este tiempo las cuencas se recuperaron, los bosques reverdecieron, la fauna silvestre repobló y las aguas se limpiaron de nuevo, aunque el dolor quedo, también de él nos recuperaremos.

Causa mucha alegría ver como hoy el turismo ha vuelto, como los antioqueños de todos los estratos pueden encontrar en estos municipios, a muy poco tiempo de Medellín, lugares para visitar en familia y con amigos, totalmente gratuitos, con el mejor clima y total seguridad. Hay que resaltar esfuerzos como los que hacen los propietarios de Tierra de Agua - eco hotel el Algarrobo en Cocorná, por construir y prestar servicios turísticos, utilizando en forma sostenible los recursos naturales y protegiéndolos de todo riesgo. Pero también hay que llamar la atención por lo que en muy poco tiempo puede pasar, si no se toman medidas drásticas y oportunas para proteger este gran potencial.

Tiene hoy la Corporación Cornare con los municipios, la obligación de regular y normatizar la utilización de estos recursos y la explotación turística que se hace de ellos. No se observa ni en los visitantes, ni en los oriundos, cultura o conocimiento mínimo de la forma de usarlos, garantizándole a las futuras generaciones las mismas posibilidades. Habra que regular la carga poblacional que por periodo de tiempo puedan utilizar en estos lugares, establecer zonas protegidas y zonas de veda, regulación y control de construcciones, materiales que se puedan ingresar y utilizar en estas zonas (para empezar prohibir el vidrio y el icopor), control de construcciones, diseño y construcción de infraestructura y campañas intensas y permanentes de cuidado y protección de lo que hoy es el gran potencial de esta región, que de no ser protegido en poco tiempo no existirá.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Aníbal y Fajardo: ¡la gran esperanza!



Ninguna fecha mejor que esta, el día de los santos inocentes, para pedirle a aquellas personas que tienen en sus manos el futuro de muchos, que los deseos, esperanzas, y los compromisos por los cuales tantos depositaron su confianza en ellos, no terminen siendo una inocentada.

Iniciará el próximo lunes un nuevo periodo de los gobernantes regionales, y en esta, la alianza Medellín – Antioquia (AMA), protagonizada por los electos Aníbal Gaviria como alcalde y Sergio Fajardo como Gobernador, llena de esperanza a todos los ciudadanos de este departamento. En principio: porque es histórico, que una llave con partidos de origen disímiles, con candidatos que otrora fueron contrincantes en la puja vicepresidencial, hayan sido capaces de estructurar una propuesta, en la cual se definieron principios y propósitos comunes, para gobernar conjuntamente; segundo, porque es igualmente histórico, que una alianza de este tipo haya sido exitosa, al lograr ambas metas propuestas; y tercero, porque sus protagonistas, son dirigentes conocidos y probados, cada uno en el cargo que hoy el otro logró, lo que garantiza no solo una experiencia, sino la posibilidad de comprensión del por qué pasan las cosa, ya que cada uno conoce cuales son las debilidades, pero también las fortalezas que el cargo de el otro contiene.

Con la misma ilusión con la que ellos esperan tomar posesión de sus cargos, con la misma esperanza con la que ellos buscarán hacer realidad todos sus sueños, plasmados en sus planes de gobierno; los antioqueños esperan que este sea un cuatrienio de pujanza y desarrollo, en el que en Antioquia la educación sea el motor de desarrollo y eje de la prosperidad para las actuales y futuras generaciones; una Medellín, en la que al igual que en el resto del departamento, el respeto por la vida sea el máximo principio de todos sus habitantes y en el que todos tengan igual oportunidad de hacer un goce efectivo de sus derechos. Una región educada, que respeta la vida, equitativa y en la que los recursos públicos sean realmente sagrados y optimizados; una región en la que sus habitantes crean y quieran a sus gobernantes.

Sergio Fajardo y Aníbal Gaviria, le han demostrado a los ciudadanos y a las nuevas generaciones políticas, que si hay formas diferentes de hacer la política, que si hay posibilidades diferentes de hacerse elegir, que los votos no hay que comprarlos, que a los lideres no hay que sobornarlos, ni hay que dejarse chantajear de ellos tampoco, que los ciudadanos votan como quieren y que las conciencias ya no están amarradas. Ahora el reto es ratificar que también hay formas diferentes de gobernar, que hay políticos y dirigentes que si saben que es el bien común, que actúan y piensan en torno a él, que son capaces de rodearse bien y saber a quién rechazar. Pero su mayor reto, es no caer en la trampa de la arrogancia del poder, entender que los dos son de las pocas reservas que Antioquia tiene en el corto plazo para lo nacional, que su futuro está ligado a que sean capaces de ayudarse y cuidarse el uno al otro y no el uno del otro. Ellos, sus colaboradores y amigos, deberán mantener la claridad que hoy no son rivales, ni contrincantes, así sepan que en el futuro serán émulos.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Cesó la horrible noche



La situación de la salud en Colombia es muy complicada y en Antioquia, de lejos mucho más. Ningún conocedor del tema, entiende como la Administración del Gobernador Luis Alfredo Ramos Botero, le pone la cara a la opinión pública, con ínfulas de haberla salvado, cuando lo que sucedió fue todo lo contrario, la sumió en su peor crisis. En el departamento el sector salud en general, no ve la hora que llegue el primero de enero para decir: “cesó la horrible noche”.
Antioquia añora la Dirección Seccional de Salud (DSSA) de otros tiempos, líder y referente a nivel nacional e internacional en programas y proyectos de salud pública, en direccionamiento, coordinación y concertación regional. Hoy está rezagada, basta mirar los indicadores de salud pública que van en retroceso, entre otras, por una baja ejecución de recursos del Sistema General de Participaciones en el rubro de salud pública.
La red pública hospitalaria no podría estar más grave, hospitales que no pagan nómina, ni proveedores, que cierran servicios, y la DSSA adeudando más de 200 mil millones de pesos a los hospitales públicos y privados. Por la falta de regulación, la DSSA ya no puede más con las tutelas por servicios de salud y se siguen contando los pacientes que fallecen esperando una autorización de atención en salud que no llega. Las Direcciones locales de salud están abandonadas a su suerte, no hay asesoría ni acompañamiento a la gestión, se han limitado a cofinanciar proyectos de salud mental, de prótesis dentales y de tercera edad a los municipios, pero asignados a dedo por el secretario de salud, según criterios politiqueros, pues los técnicos ya no existen.
Era de esperarse, y que asuman la responsabilidad también, quienes asintieron su nombramiento, entre ellos el rector del CES quien coordino en 2007 la comisión de empalme. Todos conocían la trayectoria del doctor Carlos Mario Rivera, no se podía esperar más de él. Llego al gobierno como cuota del ex diputado César Pérez García y ocupaba el cargo de decano de Medicina de la Universidad Cooperativa de Colombia de donde pasó a la DSSA, hasta ahí no hay problema. Lo que si suena sospechoso, es que la DSSA le asigne con criterios dudosos a esta institución educativa, contratos para realizar proyectos de investigación; como también lo es, que el director de atención a las personas de la DSSA, Héctor Quiros, sea al parecer a su vez, el jefe de posgrados de la Universidad Cooperativa. ¿Causará esto un conflicto de intereses? o ¿será falta contra la ética?
Esto no es todo, ¿cómo se podrá llamar o calificar, el hecho que el Secretario de Salud presida la Junta Directiva de un hospital departamental, que interpuso una demanda de repetición en contra de él, la cual se encuentra en el juzgado 20 administrativo de Medellín, con el radicado 2007-0180. ¿Incompatibilidad? ¿Conflicto de intereses? ¿Impedimento ético? ¿Indecencia?
La salud de Antioquia espera con ansias que el 1 de enero, cese la horrible noche y el rumbo cambie, que impere la transparencia y la ética en la administración del sistema público, que para tomar las decisiones no se tenga que ir a la picota y que las instituciones del sector en el departamento, recuperen el tiempo perdido y el daño que se les hizo en estos cuatro años.

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Para que un BB?



Dos coincidencias me tienen un poco conmocionado. El pasado fin de semana, el hijo de un primo se graduó de bachiller, al día siguiente me buscó para pedirme un consejo, que cual Black Berry (BB) le aconsejaba comprar?, porque con los regalos que le habían dado, le alcanzaba para comprarse una. Por el mismo camino llego mi hija menor, a quien el “niño Dios”, cometió el error el año pasado de regalarle uno de esos aparatos; después de un profundo suspiro, esta pre adolecente me dice con voz y actitud de estar ante una trascendental decisión: “papi… Necesito hablar con tigo, dame un concejo” creí que el mundo se me iba a venir encima, continuó, “tu que me recomiendas, que le pida al niño Dios, que me haga la reposición por un BB de los últimos o que lo haga con la plata que ahorré durante todo este año”

Llevo vario días tratando de convencerla, que es un error invertir tanto dinero en un aparato que lo único que hará es amargarle la vida; sin embargo no ha sido fácil, entre otras, porque empecé con el pie izquierdo. Lo primero que le dije fue: que pereza una cosa de esas, que para lo único que sirve es para distraerla cuando estemos en familia, nosotros conversando y en tanto ella “chateando” con Lalis, Susy, Vero, Salo, Maris y otros 100 diminutivos más que tienen su “pin”. La respuesta fue inmediata: “hummm, miren quien habla”, con eso dijo todo.

Luego intente decirle: que pereza uno a toda hora con internet en la mano, viendo que pasa, que dijo el uno y el otro, quien opina en las redes sociales, que acontecimientos, generalmente malos, suceden en el mundo casi en tiempo real. Y la respuesta fue peor: “acaso tu no me has dicho que debo estar bien informada”.

Ahora acudí a mi último argumento, que espero sea contundente y definitivo. Le estoy contando a mi hija, que Álvaro Uribe fue un presidente que tuvo Colombia hasta hace muy poco, que hizo muchas cosas buenas, le dio duro a la guerrilla y que recobro la seguridad en los campos y carreteras, que tenemos mucho que agradecerle, pero que un enemigo camuflado, sabiendo que él era “un poquito irascible”, le regalo un BB, a través del cual, cada que le sacan la piedra, Uribe mete las patas y que por cuenta de eso, muchos colombianos ya le hacen “el fo”, para hacerme entender bien de ella.

También le conté, que Piedad Córdoba era una señora que hacia política y que muchos creíamos que era valiente, por que enfrentaba temas que la mayoria no eran capaz; pero que otro enemigo de ella, sabiendo que era floja de lengua y ahora floja de pulgares, le regalo un BB, para que “trinara” como loca y nos convenciera que no es tan altruista como muchos creíamos, si no que es mas aliada de los otros, como muchos la señalaban.

Espero que estos dos argumentos finales, convenzan a mi hija de no gastarse la platica en pendejadas, pero si definitivamente no son lo suficientemente contundentes, nada la convencerá, y habrá que ayudarle al “niño Dios”, para que le haga la reposición del celular por un BB de última tecnología.

domingo, 20 de noviembre de 2011

La segunda línea



En cualquier organización medianamente reglada, los jefes de estas, asumen la responsabilidad de sus fracasos: sucede en los equipos de futbol, cuando los resultados no se dan, primero se va el técnico; sucede en los ejércitos serios y de tradición, ante la derrota, el primero en dimitir es el general; en las grandes empresas, ante las malas decisiones, al primero que se le acepta la renuncia es al presidente; inclusive, en las democracias maduras ante las crisis de Estado, el primero en asumir las responsabilidades, es el mandatario. Caso contrario sucede en las dictaduras, en las empresas con manejo y propiedad autocrática o en las democracias inmaduras, donde a riesgo de su propio capital o por irresponsabilidad con sus representados, se prefiere acabar con la empresa, el Estado o el proyecto, antes que reconocer el error o entender que hay que dar un paso al costado.

La política conservadora de Colombia y Antioquia es un claro ejemplo de esta segunda situación. Un Partido sumido en el desprestigio, con unos pésimos resultados electorales y con muy pocas oportunidades de ser opción de poder en lo nacional, en el corto y mediano plazo. Un Partido que no ha sido protagonista en los últimos años, ni lo es hoy en el ideario nacional, por que los y las “jefes” de primera línea, no han querido entender que su ciclo termino: que posiblemente en el pasado, ellos y sus estrategias fueron exitosos, pero que hoy ya no; que sus emulaciones del pasado se convirtieron en odios y resentimientos, que han querido heredar a sus seguidores y que ello, no ha permitido ni permitirá, tener como objetivo común lo que realmente es importante, ser opción real de poder, no en dos o tres pueblitos, sino en Medellín, Antioquia y Colombia; o que la forma de llegar a esa primera línea, sustentado en alamares burocráticos, en compra y venta de votos o en otros encantos más sensuales, siempre les auguró, como hoy ya es evidente, una fugaz presencia en este nivel directivo.

Es la hora de la segunda línea, de aquellos que con esfuerzo propio, se han preparado académicamente, han hecho un capital y prestigio profesional que les permita hacer la política con independencia y criterio; pero que además, han caminado trocha, que saben lo que es hacer y vivir la política en los pueblos y barrios, que saben cómo promover lideres y como generar opinión. Es la hora que esa segunda línea, que con lealtad ha esperado, inclusive más de lo debido, que no se han vendido, que no se ha “perratiado”, que no quieren heredar rencores; aquellos que tienen claro que ni la política, ni los partidos son propiedad de uno, ni son herramientas para beneficio particular; se junten y asuman la responsabilidad de dirigir este partido y reconstruir el liderazgo que el conservatismo antioqueño perdió.

Ojala los “jefes” de primera línea, entendieran la necesidad de mover la fila, de facilitar el cambio, de pensar diferente y de entregar antes que ser despojados. Y ojala la segunda línea sea capaz de juntarse, de despojarse de egoísmos, de definir objetivos comunes que inclusive permitan mediante el logro de estos, conseguir los particulares; de ser opción seria, de gobernar y de dirigir este maltrecho Partido Conservador.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Bicho raro



Han dejado de ser ocasionales los casos en los que personas que conocemos y que han debido someterse a una cirugía abierta de cualquier tipo o que han tenido que recibir tratamiento intrahospitalario por alguna lesión abierta, terminan complicados con una grave infección y con la necesidad de periodos de hospitalización prolongados, con tratamientos con antibióticos de última generación que son supremamente costosos y en el peor de los casos, ya no infrecuente, con alto riesgo para sus vidas y con secuelas severas.

Seguramente, la fe en los profesionales de la salud de la región y la confianza en las instituciones prestadoras de servicios de salud, que hoy se pueden reconocer como las mejores del país, han llevado a que estos casos, sean considerados fortuitos y que simplemente se responsabilice al azar, a la mala suerte del paciente “que no se sabe cómo, se le pego un bicho raro”. Es cierto que la primera condición para que se padezca una infección intrahospitalaria es estar “de malas”, también es cierto que con el avance de la tecnología, sumado al uso indiscriminado de antibióticos, han surgido gérmenes cada vez más peligrosos y resistentes a los productos antisépticos y a los tratamientos convencionales. Pero a la suerte, también se le suman algunas condiciones, no menos importantes, de fácil entrada de los gérmenes a las instituciones hospitalarias y en ellas, a los quirófanos, salas de procedimientos y salas de cuidados intensivos, que habrían de ser los lugares más protegidos; igualmente espacios y tiempos de incubación que permiten que estos gérmenes lleguen al paciente y les produzcan complicaciones tan severas. Ni la fe en los profesionales, ni la confianza en las instituciones, nos pueden hacer desconocer tan grave problema, que ha pasado de ser ocasional y fortuito, a muy recurrente entre quienes reciben atención intrahospitalaria.

Si las instituciones manifiestan su preocupación permanente por enfrentar e innovar para controlar esta situación; si es claro que los comité de infecciones intrahospitalarias funcionan adecuadamente; entonces ¿por qué es cotidiano ver que el personal asistencias y aun el administrativo, viola permanentemente una norma de asepsia básica como es el adecuado uso de la ropa hospitalaria y más aun la quirúrgica? ¿Por qué las instituciones, desde aquella de mayor nivel de complejidad, hasta las de menor, permiten que su personal salga de las aéreas restringidas y re ingrese a ellas con la misma ropa? ¿Por qué se permite que los profesionales, técnicos, estudiantes, salgan de sus casas en las mañanas, utilicen el transporte público, caminen las calles, ingresen a las clínicas y hospitales, hagan sus prácticas o ejerzan su profesión, salgan a tomar un refrigerio a la cafetería, vuelvan a sus labores, salgan a almorzar en la institución o por fuera de ella, vuelvan al trabajo, aprovechen para hacer una diligencia en el banco, la droguería o en el cajero del primer piso, regresen a atender los pacientes, terminen sus jornadas y retornen a sus casas con la misma ropa hospitalaria con la que salieron en la mañana?

Aun que lo parezca, las normas sanitarias son así, simples. Si queremos que este fenómeno no sea cada vez más grave, debemos volver a lo básico y parte de ellos es controlar y reglamentar el uso adecuado de la ropa hospitalaria.

Equivocación y abuso



¿Que es lo que pasa, cuando un gobernante que tiene casi el 80% de aceptación entre sus gobernados, pierde las elecciones, máxime cuando hizo todo lo posible por ganarlas? Es lo que hay que preguntarse con respecto a Luis Alfredo Ramos. Y la respuesta la deberían tener aquellos que en las encuestas opinan en su favor y en las urnas votan en su contra. Indiscutiblemente sus errores fueron muchos, que van desde la equivocación hasta el abuso.

No basta ser o parecer un buen gobernante para garantizar la continuidad, si no se tiene a un buen candidato como posible sucesor, y aquí se presento el primer error: aquel con quien el Gobernador Ramos quiso imponer su continuidad, confundió lo que es ser un buen conferencista con lo que es ser un buen candidato. Sin discusión el doctor Álvaro Vásquez es un buen expositor, sabe manejar y manipular las cifras, goza de capacidad dialéctica y es hábil para enfrentar a los medios, a los periodistas y los debates. Pero carecía de credibilidad, su pasado como militante político y como ejecutivo público y privado, no fueron prenda de garantía para que los ciudadanos le confiaran la responsabilidad de gobernarlos.
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Segundo error: creyó el doctor Ramos que el poder de la Gobernación seria eterno y que los alcaldes y dirigentes políticos seguirían sujetos a sus dadivas como lo estuvieron para las elecciones de Congreso y para la consulta del Partido Conservador. Se equivoco creyendo que los dirigentes locales y regionales le seguirían comiendo cuento a sus promesas, como lo hicieron cuando le eligieron a su senadora, para ese entonces todavía faltaban casi dos años de mandato y las promesas aun eran creíbles. Incluso para el momento de la consulta, todavía había tiempo de concretar los proyectos no financiados o las promesas no cumplidas y los dirigentes cambiaron apoyos por obras, plata o puestos que podrían llegar en los siguientes siete meses. ¿Pero en octubre ya que? A partir del primero de noviembre nadie en la administración “le para bolas” al que ya se va, más bien, hay que congraciarse con el que llega, por eso, no le respondieron aquellos a los que creyó fieles, que solo lo eran, fruto del chantaje de la gestión pública. Se equivoco creyendo y abuso prometiendo.

Tercer error: abuso el señor Gobernador, de aquel partido que abandonó cuando lo vio decadente y al cual ha querido volver, tomándoselo por asalto. Lo quiso acabar cuando estaba por fuera de él y no pudo; y ahora que “reingreso” está a punto de liquidarlo. Durante su gestión, encontró un partido que en Antioquia tenía seis senadores y lo va a entregar con tres; nueve diputados y lo va a entregar con siete; seis concejales de Medellín y lo entregará con cuatro; sin contar la dramática disminución de concejales y alcaldes en las regiones de Antioquia. Abusó el doctor Ramos, manipulando esa vieja casta de “ex líderes” del partido, que lo único que no han perdido es la capacidad de maquinar componendas clientelistas y de exprimir el poder para beneficio propio.

Solo falta una equivocación y un abuso más, que le otorguen la máxima condecoración del Partido Conservador y lo postulen para ser su jefe.

domingo, 23 de octubre de 2011

“El que miente, roba”



De mi padre aprendí el valor de la familia y la responsabilidad con la sociedad; de mi madre, la férrea disciplina y la responsabilidad con los compromisos; pero siempre hubo una frase en común, que recogía no uno, si no muchos valores que consideraban ambos, deberían ser los principios rectores de las vidas de sus hijos: “El que miente, roba”.

Nunca había tenido la oportunidad de conocer al doctor Luis Pérez Gutiérrez, la verdad, tenia de él una imagen muy similar a la que muchos ciudadanos han tenido, la de un político como la mayoría, saludadores en época electoral y arrogantes en el gobierno o cuando no buscan votos. Esta visión, la ratifique hace unos pocos años, cuando a la salida de las honras fúnebres del papá de un amigo común, el doctor Pérez le dice a mi padre, quien no ha sido su amigo, “…hombre, te he estado buscando mucho” y este, que desde hace muchos años decidió no amarrar su lengua, le respondió: “habría sido muy bueno, que me buscaras tanto cuando estabas en la alcaldía”.

Me volví a topar con él, cuando en compañía del doctor Rodrigo Rivera, me visito en varias ocasiones, con motivo del apoyo que con mi equipo, había decidido brindarle al hoy presidente Santos, y la verdad me pareció mas simpático que antes, con seguridad ya estaba pensando en buscar votos para la alcaldía, sin embargo, la verdad sea dicha, alcanzó a variar la imagen que de él tenía.

Pero hoy, después de más de tres meses de escucharlo casi a diario, pienso de él, lo mismo que cuando no lo conocía. No acabo de entender, como alguien sea capaz de decir tantas mentiras en público, sin siquiera sonrojarse: Que nunca como alcalde negoció con concejales o cambio coaliciones por cargos, entonces ¿qué fue lo que paso en la tarde del 31 de diciembre de 2000, en llano grande, cuando con el fallecido Luis Emilio Monsalve, negoció el cambio de coalición del concejo, a cambio de una amplia participación en la alcaldía, de la cual tomo posesión al día siguiente, para el entonces Equipo Unionista de Luis Alfredo Ramos, su socio político desde entonces? Que en su gobierno se construyeron los parques bibliotecas, entonces ¿cuáles fueron las que hicieron Fajardo y Salazar?, una cosa es que en su mandato el concejo haya aprobado un acuerdo y otra muy diferente es que él las haya hecho. Que va a limpiar el río Medellín, entonces ¿por que acabó con Mi rio? Que nunca propuso hacer una vía de segundo piso en la avenida El poblado, desde San diego hasta la frontera, entonces ¿quien escribió el artículo, publicado en este mismo diario, el 30 de julio de 2006, titulado “2° piso para la avenida El Poblado”?, hasta donde leí, lo firmó un Luis Pérez Gutiérrez, ¿será un homónimo?

Son muchas las razones que me motivan a votar por Aníbal Gaviria para la alcaldía de Medellín, pero muchísimas más, las que me impiden hacerlo por Luis Pérez, entre otras, porque le tengo mucho miedo a esa máxima que me enseñaron mis padres: que “el que miente, roba”

lunes, 17 de octubre de 2011

Mentiras de campaña III, IV, V…



El pasado sábado 15 de octubre, a las 8:03 pm, en la cuenta de twitter de @anibalgaviria, este montó un trino que dice: “Este lunes vamos a recorrer las principales vías de #medellín en ciclopaseo. Todos invitados 7:30 am desde la sede”. En forma inmediata desde la cuenta de @jjrendon y en coherencia con lo que para él es la verdad y la ética, a las 8:11pm, responde diciendo: “Invitado especial: el cebollero”. Nada más significativo del estilo y las mentiras de la campaña de Luis Pérez, que este señor orienta. Para que insisten en decir que la difamación y las mentiras que han querido difundir, con la estrategia que el venezolano bien conoce, no son ni autoría ni responsabilidad de ellos. ¿Será que estas cuentas de twitter, se la maneja un tercero?

Insiste el mal acreditado asesor político venezolano, en querer convertir un encuentro casual y desprevenido, en el cual participaron además, muchos de los actuales dirigentes de primera línea de la campaña de Luis Pérez, en una inexistente amistad de vieja data. Debería entre otros, uno de los actuales diputados que ocupa alto cargo en esa campaña, tener la gallardía que tanto pregona y contar la verdad de ese encuentro.

Pero hay un hilo, que por supuesto el ético Rendón no ha querido jalar, pero que muchos antioqueños han supuesto y otros conocen con certeza. Sería bueno que las autoridades de control y las de justicia, investigaran: ¿en qué negocio de la mayorista, se compraban algunos de los insumos logísticos que se utilizaron para abastecer a los miembros de la fuerza pública, que participaron en la operación Orión?; ¿quién fue el responsable de estas compras y por orden de quien lo hizo? ¿Cuál es la relación de quien hizo estas compras, con algunos de los dirigentes políticos presos actualmente, o que en el pasado lo han estado por vínculos paramilitares, y que han compartido lugar de retención con aquellos que hoy señalan a Gaviria, de supuestamente haber sido beneficiado por ellos?; y ¿Cuál ha sido la relación de Aníbal Gaviria, con estos políticos presos y expresidiarios, amigos y/o por lo menos co-inquilinos de reclusorio, de los paramilitares acusadores?

De pronto, jalando este hilo, se podrá entender por qué un delincuente, que por lo demás también tiene una interpretación particular de la ética, se presta para tratar de establecer una relación, que no existe, entre él y quien considera una amenaza desde el gobierno. De pronto, jalando este hilito, se descubran verdades a medias, que también son grandes mentiras, se develen amistades de vieja data, rumbas, viajes y amoríos compartidos, que sean la razón de los favores que hoy se hacen o que hoy se pagan. De pronto empezando a desatar esta madeja, se sepa quien pide y ofrece favores, quien paga para que se hagan, quien visita, quien llama, quien lleva y trae razones; se sepa por fin, quien es el verdadero amigo. Que por lo menos se entienda la razón, de tantas mentiras de campaña.

domingo, 9 de octubre de 2011

Mentiras de campaña II



Hay que resaltar algo muy positivo de la actual campaña electoral para la Alcaldía de Medellín, es que el candidato Luis Pérez, haya hecho varios actos de constricción, en los cuales ha reconocido sus errores del pasado, aunque hoy, prometa enmendarlos con acciones que en muchos casos, son poco creíbles y otras que técnica y legalmente son irrealizables. Sin embargo hay que agradecerle que ya no quiera hacer el doble piso vial por la avenida del poblado, desde San diego hasta la frontera, aunque es mas engañosa su propuesta sustituta, enterrando el río; también se le agradece que quiera revivir la empresa “mi rio” que él acabo, aunque le cambie el “mi”, por “nuestro”; también es valioso, que reconozca que lo que hizo el 16 de diciembre de 2002, aprobando el Decreto 1352 por medio del cual se adoptaba el Plan Parcial de desarrollo “Plaza de Ferias”, es contrario al centro de ferias agroindustriales, que le propone a la ciudad; propuesta que por lo demás hay que decirlo, no es de su autoría.

En el Decreto en mención, reconocía el entonces alcalde Pérez que: “bajo las condiciones actuales, no es muy probable que las ferias persistan como centros de negociación”. Y al amparo de este argumento, propuso transformar esta zona en: “Proyecto mixto, compuesto de actividades comerciales y de servicios en los primeros pisos y vivienda de interés social en altura. Y proyecto industrial y de comercio…”

Es muy contrario lo que en el 2002, aprobó el Dr. Pérez, a lo que hoy propone. En este Decreto se determino que serian, en terrenos públicos: 123.063 m2 de espacios públicos y equipamientos; áreas de manejo especial, equipamientos y oficinas de EEVV y coliseo, 12.220 m2; Sistema vial vehicular y peatonal, 68.203 m2; áreas de manejo especial, vía pública existente, 3.400 m2. Y en áreas privadas, serían: para vivienda 24.100 m2; uso mixto, vivienda y otros, 16.112 m2; y para otros usos 40.170 m2. En resumen, en este Plan Parcial que cubría una zona de 287.268 m2, no tenía cabida el hoy propuesto centro de ferias.

Sin embargo, y a pesar del Decreto 1352, aprobado en la alcaldía del Dr. Luis Pérez, la actual administración, estructuró el proyecto “Centro de espectáculos y eventos Aurelio Mejía”, que ocupará un área de 109.000 m2. Para lo cual, ya el municipio adquirió 25.000 m2, por valor de 12 mil millones y se continúa en la adquisición de otros 49.000 m2 a Empresas Varias. A demás, la Alcaldía contrato los diseños con la EDU y ya cuenta con estos. Se requiere entonces, enmendar el error del 2002 y aprobar un proyecto de plan parcial que hace parte del PUI de las comunas 5 y 6, para que Medellín tenga un centro de espectáculos cubierto, para 9 mil personas, con zonas verdes y área comercial, más un espacio para eventos al aire libre para 80 mil personas.

Decir entonces que la idea del gran centro de ferias y espectáculos, es una idea nueva, propia y aun, que es una promesa, es otra mentira de campaña, máxime si el proyecto ya existe, los predios adquiridos, los diseños hechos y la financiación asegurada. Solo falta enmendar el error que en el 2002, cometió quien hoy se quiere adueñar de la idea.

domingo, 2 de octubre de 2011

Mentiras de campaña I




Con mucho desconocimiento y gran populismo, así se tenga la certeza que eso no se puede hacer; algunos candidatos, vienen prometiendo que solucionarán el problema de salud en Medellín, creando una Empresa Promotora de Salud (EPS) pública o mixta. Con todo respeto habrá que decírselo a los ciudadanos, por que los candidatos que lo proponen ya lo saben, que eso es una gran mentira.

La responsabilidad de las EPS, es intermediar el recurso económico y garantizar que el servicio se preste, es decir, estas entidades cobran ya sea al Estado por el régimen subsidiado o por compensación, o a los ciudadanos por el régimen contributivo, el recurso con el cual contratarán con los prestadores de servicios (IPS) la atención a sus afiliados. Pero de ninguna forma, así quisieran y tengan con que, las EPS podrán variar el Plan de Beneficios, el cual es responsabilidad única del gobierno Nacional determinar.

El problema del régimen subsidiado en Medellín es estructural y se debe a: la insuficiencia de la Unidad de Pago por capitación (UPC) Subsidiada; la población desplazada (30 mil personas anualmente hacia Medellín), con gran carga de enfermedad; y los usuarios que llegan a la ciudad con patologías de alto costo, buscando garantizar atención y tecnología. Entonces, una EPS pública o mixta no soluciona el problema, porque en gran medida, este consiste en que es más costoso prestar servicios de salud aquí que en otras regiones, simple y llanamente, porque aquí, hay mas oferta y de mayor nivel de complejidad.

Una EPS mas o una menos, no variará la situación, ni brindará valor agregado. La experiencia en Cali con Calisalud fue nefasta; al igual que en el departamento de Risaralda, donde el ente territorial la liquidó por inviabilidad financiera, y asumió el costo de la deuda con la red prestadora de servicio de salud. Una EPS del Municipio de Medellín, puede afectar o poner en riesgo sus finanzas, pues asumiría la carga o el déficit de las EPS que operan actualmente, que según las mismas, es de 20 mil millones de pesos anuales. Y si se crea una EPS mixta, que solamente afilie población subsidiada del municipio de Medellín, se concentrará el riesgo, lo que le implicará a este, asumir una carga financiera infinitamente mayor, por lo que tendrá que trasladar recursos de otros programas como salud pública o atención primaria en salud, para garantizar la atención.

En el entendido que el problema hay que solucionarlo ya, se debe conocer el tiempo estimado para la realización de los estudios, la habilitación ante la Supersalud y la entrada en operación, que puede conllevar al menos tres años. Bogotá demoró casi 4. Además, la tendencia nacional del Ministerio y la Supersalud es que haya menos EPS, para garantizar la dispersión del riesgo con más afiliados por EPS.

Partiendo del principio que cualquiera de las figuras de EPS pública o mixta, buscaría como fortaleza la integración vertical con Metrosalud, y si finalmente quien es irresponsable en las promesas lo será en las ejecuciones, podrían hacer caso omiso a todo lo anterior y crearla: como publica, en muy corto tiempo llevará a un gran déficit a la Secretaria de Salud y a la quiebra a Metrosalud; y como mixta, a que Metrosalud trabaje a perdida para beneficiar a un privado o a la inminente privatización de esta.

Para tranquilidad de los ciudadanos, sería bueno candidatos Luis Pérez y Federico Gutiérrez, que aclararan su propuesta de “una EPS publica para el municipio de Medellín o en su defecto, una EPS mixta”.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¡Yo creo en Aníbal!



Para empezar, tengo que contarles a todos los respetados lectores, que soy amigo de Aníbal Gaviria Correa, que lo acompañe durante los cuatro años de su gestión como Gobernador de Antioquia y que actualmente estoy vinculado con su campaña para la Alcaldía de Medellín. Estas razones que me permito presentar como advertencia, para que ustedes juzguen si desean o no continuar leyendo esta columna; son las mismas que me obligan a escribirla en primera persona, como no acostumbro a hacerlo.

Me siento autorizado, pero a demás obligado ética y moralmente, a escribir sobre quien hoy es candidato a ocupar el primer cargo de la ciudad y a quien conozco muy bien. Porque es un deber de quienes por alguna razón como yo, la sociedad nos ha otorgado responsabilidades, recomendar lo que ha nuestro saber es bueno. Reconozco en Aníbal, un hombre de ideas liberales, los principales valores que en el Partido Conservador me motivaron a hacer la política: férreos principios católicos, lucha denodada por la vida en todas las especies y desde todo momento, preocupación por romper la inequidad, respeto por la institucionalidad aun que ella no le fuese favorable, valoración máxima de la familia como eje supremo de la sociedad, manejo escrupuloso de los recursos públicos, sacrificio y dedicación en sus responsabilidades como ciudadano y gobernante. Por eso estoy con él, por eso creo en él, porque lo conozco, porque he trabajado con él; y por que con él y su familia, he compartido, discutido y en muchos casos diferido sobre lo público, pero siempre, coincidido sobre los principios y valores fundamentales.

En buena hora Aníbal Gaviria, ha decidido dar por terminado desde su orilla, el infame capitulo de difamaciones en su contra. Aunque desde mi punto de vista, más daño le han causado al difamador que al difamado, el haber concedido una extensa entrevista, respondiendo todos los infundios en su contra, si bien no acallará una estrategia ya montada, pagada e identificada, le permitirá a Aníbal concentrarse solo en lo que bien sabe hacer, mostrar su propuesta, sustentarla, demostrar que si es viable y cumplible; y recordarles a los ciudadanos de Medellín, que el haber ejercido una gobernación sin maculas, es la mejor y mayor garantía que en la capital de la montaña también será así.

Si para Aníbal este capítulo ya termino, pues para mí también; aunque me sigan maltratando, aquellos que en anterior columna califique de: generación de calumniadores y agresores verbales, que amparados en la seudonímia de las redes sociales, dan rienda suelta a todo el odio, resentimiento y ánimo revanchista, por aquellos que simplemente no compartimos o no apoyamos a quienes ellos creen tenemos la obligación de hacerlo. No volveré a caer en su trampa, pero tampoco renunciare al derecho y al deber de evaluar y opinar sobre las verdades y mentiras de las actuales campañas. Que ellos sigan en lo suyo, que con migo hay muchos que simplemente decimos ¡Yo creo en Aníbal!

domingo, 18 de septiembre de 2011

Cabezas de ratón



Las declaraciones del Presidente del Congreso, Senador Juan Manuel Corzo, no son nada más que el reflejo de la pequeñez del Partido Conservador y de sus dirigentes. Como lánguida será recordada la presidencia de este personaje, que con solo dos propuestas, ha logrado ratificar fácilmente ante la opinión pública, que el Partido Conservador Colombiano hoy no es opción de nada. Mientras el país enfrenta temas tan críticos como la corrupción, la crisis del sector salud, la inseguridad, aun temas de tanta trascendencia filosófica como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, la definición del concepto de familia en un estado laico, la cadena perpetua; el ilustre dirigente godo, está más preocupado por tratar de revivir la inmunidad parlamentaria o ver como tanquea los carros a su servicio.

La pequeñez, es un mal que afecta a toda esta colectividad, pero pareciera que entre más encumbrado el dirigente, mas se acentúa el mal, o que decir del presidente del Partido, Senador José Darío Salazar, que no ha sido capaz de sentar posiciones claras y contundentes frente a los avales para las elecciones regionales. No hay una candidatura conservadora, con opción clara de ganar en ninguno de los departamentos o ciudades de primera categoría, tal vez el único con alguna importancia sería el candidato de Antioquia y no es precisamente ni el más conservador, ni quien hoy tenga la mayor opción.

¿Tendrá el Directorio Nacional Conservador, la estatura moral para asumir la responsabilidad de fracaso en los comicios de octubre? Sin sonrojarse, saldrán a decir que el triunfo fue contundente, que se ganaron 150 o 200 alcaldías en municipios pequeños o de mediana categoría, cuya importancia radica en poder sostener una burocracia pírrica o el manejo de un presupuesto, para que estos pequeños dirigentes sigan manteniéndose como cabezas del ratón.

Cuan costoso ha sido y será para el partido de Caro y Ospina, haberse aferrado por tantos años a ser “la fuerza que decide” y haberse atragantado de migajas, con las que el gobernante de turno les pagaba a los godos por haber decidido. ¿Cuáles fueron los verdaderos líderes que surgieron en estos últimos 8 años en el Partido Conservador? ¿Quiénes son los que marcan un ideario, que le permita a la ciudadanía vislumbrar una alternativa de gobierno renovadora, en un país que en la práctica es de derecha, como debería serlo el Partido Conservador? Con lastima habrá que reconocerlo, ¡ninguno! Porque los “jefes” pensaron solo en ellos y en su permanencia, nunca en su partido y en la renovación de él. Solo les importó su pequeño feudo y no la patria.

Poco futuro a nivel nacional, tendrá el Partido Conservador en manos de: Andrés Pastrana, José Darío Salazar, Juan Manuel Corso, Efraín Cepeda, Eduardo Enríquez, Roberto Gerlein, Telesforo Pedraza, Luis Alfredo Ramos, Nohemí Sanín y Juan Camilo Restrepo, que entre otros, son los que más se muestran. El consuelo será ganar espacios de poca monta, sin proponer nada diferente a ser dueños de una burocracia y unos recursos, porque al parecer lo que le gusta a los dirigentes conservadores es seguir siendo Cabezas de ratón.

Estrategia identificada



Hace algunas semanas, escribí una columna en la que albergaba la esperanza, que aquel que han sido víctima, no se convirtiera en victimario. Sin embargo, albergar esa esperanza fue en vano, porque muy por el contrario, “el bienamado”, contrato a quien fue su victimario, aquel que lo calumnio, aquel que en sus propias palabras, considera que la “ética es para los filósofos” y que trata de explicarlo, diciendo que su ética es decir la verdad y que reconoce que fue él, quien se encargo de desprestigiarlo; para con él, planificar, ejecutar e involucrar a muchos de sus seguidores, en la campaña más sucia que hayamos conocido en Medellín y Antioquia.
Se sabía con antelación, que haciendo honor a uno de sus apodos, la campaña de “el bienamado” tendría 15 refritos, infundios o calumnias, con las cuales pretenderían desprestigiar a Aníbal Gaviria; ya han soltado 7 y ahora sin sonrojarse promueven otras dos: ya dicen que Gaviria privatizara a EPM y que le entregará el Transito a la Policía Nacional. Ni lo uno ni lo otro es cierto y Aníbal ya ha tenido la oportunidad en público y en privado de desmentirlo, como lo hizo el pasado viernes 9 de septiembre, en Así va Antioquia, donde categóricamente manifestó: “En mi gobierno, las Empresas Publicas de Medellín no serán privatizadas, por el contrario serán fortalecidas como patrimonio de todos los ciudadanos de Medellín…” igual afirmación ha hecho con lo que respecta al Transito Municipal.
Lastimosamente “el bienamado” y su asesor, tomaron la decisión de ensuciar no solo la campaña, sino la política en Antioquia y Medellín, formando y patrocinando una generación de calumniadores y agresores verbales, que amparados en la seudonímia de las redes sociales, dan rienda suelta a todo el odio, resentimiento y ánimo revanchista, por aquellos a quienes sindican de haberles quitado el poder y quienes les ponen en riesgo la posibilidad de volver a hacer con lo público, lo que se les viniera en gana. ¿Por qué tanto resentimiento? Esta podría ser una campaña del más alto nivel intelectual, por las calidades de los candidatos, pero las propuestas de unos, se ven opacadas por los agravios de “el bienamado” y sus cortesanos, que aprovechan algunos medios incautos para hacer del escándalo noticia.
Han utilizado indebidamente, medios tan prestigiosos y respetables como El Espectador y la revista Semana entre otros, en la estrategia del “asesor sin ética”, haciéndolos publicar sus comentarios difamantes o los de terceros, las opiniones virtuales de columnistas “fletados”, o las encuestas inventadas por amigos que en vez de ayudar, les hacen daño; para después decir que no fue él quien lo dijo, si no estos medios. Es como si mañana yo dijera que lo que aquí escribí, no fue Carlos Mario Montoya, si no el periódico El Mundo. Yo no puedo ser mi misma fuente. Una cosa es quien lo dice o escribe y otra quien lo publica.
Estrategia identificada: calumniar; hacerse entrevistar, escribir y decir; hacer publicar; señalar como fuente de la calumnia al medio que la publico y no a la fuente que la inventó y entregó; y ahora, arreciar. ¡Que lastima!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Frases ridículas



Cuando una joven de menos de 20 años, que apenas inicia sus estudios universitarios, que por valentía o vanidad, decidió representar a su Departamento en un Concurso de Belleza, asustada como es lógico ante las cámaras, un teatro lleno y con la presión de todo un país detallándola y criticándola, ofrece una respuesta que para muchos es inentendible; nadie se apiada de ella, por el contrario, todo el país se encarga de tratar de acabar con su confianza, con su autoestima y aun con su vida que apenas comienza. En los cocteles de los grandes empresarios ese es el tema de conversación y en los medios de comunicación, aun varios años después, sigue siendo el parámetro para ridiculizar a la víctima del momento.

Una senadora justifica que un hombre golpee a una mujer, diciendo que: “si mi marido me casca…. Yo me lo gane”. Un candidato dice que: el centro de Medellín es muy peligroso porque “en las noches se apoderan de él, los bandidos y los travestis”. Y un asesor político de los más cotizados, manifiesta que: “la ética es para los filósofos”. Sin embargo, a ellos que la sociedad debería exigirles mucho mas, en los clubes les siguen haciendo corrillo, los empresarios los siguen patrocinando o contratando y en los medios de comunicación los siguen buscando como fuentes. Que no critiquen estas desafortunadas salidas en falso, pues hasta entendible sería, no está bien ridiculizar justificada o injustificadamente. Pero que la dirigencia de este Departamento, ni se inmute por la frase del Secretario de Salud de Antioquia, quien dijo: “no hay crisis, solo un freno, una negativa de prestación de servicios…” eso si, es más que alarmante.

La preocupación no ha de ser por la frase ridícula, la preocupación es por la mentira que hay detrás de ella: es cierto que en Antioquia hay crisis del sector salud; es cierto que en la mayoría de los hospitales públicos, los pagos de salarios están atrasados; es cierto que los servicios están congestionados; es cierto que a diario se niegan camas en los servicios de mayor complejidad y que las personas se mueren esperándola; es cierto que la mayoría de hospitales públicos y privados, le niegan servicios a la Dirección Seccional de Salud de Antioquia (DSSA) por que no paga; es cierto que la frase, a demás de ser ridícula es mentirosa.

¿Por que los gerentes de las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) públicas y privadas, no cuentan que la DSSA les debe casi $170 mil millones? ¿Por que los gerentes de las EPS, no cuentan que a ellos les debe casi 40 mil millones por recobros? ¿Por qué Comfama por ejemplo, no cuenta cuanto se le debe solo a esta entidad? Hoy la DSSA debe alrededor de $200 mil millones, la deuda más alta en la historia de esta institución y terminará el año en más de trescientos mil.

Sigan así, ustedes señores gerentes de IPS y de EPS, ignorando las frases ridículas, asumiendo el desprestigio y la responsabilidad de la crisis del sector salud, que otros causan y no reconocen, no actúen, que esa es la mejor forma para que este personaje se les quede ahí.

Pague por irresponsable



En la Constitución Política y en las leyes del país, son innumerables los artículos que enuncian los derechos de todo orden para los ciudadanos de Colombia. Derechos sobre los cuales, afortunadamente, cada vez existen más mecanismos que permiten su exigibilidad y su cumplimiento, tarea en la cual la Acción de Tutela se ha convertido en la herramienta fundamental. Sin embargo, son sustancialmente menores las referencias a los deberes de los ciudadanos, lo que genera un gran desbalance en la ecuación del Estado, en la que los ciudadanos son los responsables de conformarlo y sostenerlo. Esta ecuación pierde su equilibrio, cuando no hay herramientas que permitan, que la garantía del goce pleno del derecho y la obligatoriedad del cumplimiento del deber, se autorregulen.

En buena hora, la Corte Constitucional “recategorizó” el derecho a la salud como un derecho fundamental, en gracia de ello, ha forzado no solo a los aseguradores y prestadores de servicios, a que brinden las atenciones, que garanticen la salud y la vida, a quien sienta que este derecho le está siendo o corre el riesgo de serle vulnerado; además de haber inducido al Gobierno y al Congreso, a establecer las normas necesarias, para modificar el sistema de salud y garantizar mayor cobertura, oportunidad y eficacia.

Con más emoción que razón, raro en un jugador de póker, el Presidente Santos, supero la apuesta que había hecho la Corte Constitucional y el Congreso, al establecer un Plan Obligatorio de Salud (POS) único, para el régimen contributivo y subsidiado. También supero la apuesta del Gobierno de Uribe, quien en los decretos de emergencia social, quiso igualar los planes por lo bajo, recortando beneficios o aumentando costos. Santos se comprometió con un plan universal, en el cual se cubran todas las necesidades en salud. Vale la pena anotar, que este tipo de coberturas difícilmente se encuentran en los países nórdicos, donde la tasa de desempleo es mínima y casi el 50% del ingreso salarial se va para la seguridad social. Daría mucha tranquilidad y más credibilidad, que el señor Presidente dijera cuanto valdría esta medida, de donde saldrán los recursos y como se garantizaran en el tiempo. Hoy el Fosyga tiene en caja 800 mil millones de pesos y tiene pendientes por pagar un billón doscientos mil millones, y todavía el plan no es universal.

Necesariamente el POS, tendrá que ser único para los subsidiados y los contributivos, y habrá de ser nivelado por lo alto; pero será una falacia creer que podrá ser universal, mientras a los ciudadanos no se les exija el cumplimiento de uno de los pocos deberes que establece la Constitución y la Ley, cual es el auto cuidado. Con la herramienta, ya establecida y por implementar; de la historia clínica única, los ciudadanos que requieran atenciones por fuera del POS, deberían ser coopagadores en proporción inversa al cumplimiento de las acciones de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad, a las que el Estado le obligue. En conclusión, después del Plan Básico, quien se cuide y cumpla que no pague y quien no lo haga, que pague por la irresponsabilidad consigo mismo y con la sociedad.

lunes, 22 de agosto de 2011

Fue el Espíritu Santo

MSG, son las iniciales del nombre de una joven de 25 años, residente en una vereda del municipio de San Luis, oriente antioqueño, beneficiaria del SISBEN con nivel 0 y afiliada a la EPS de Comfenalco. Hace aproximadamente un mes y medio, empezó a presentar dolores e hinchazón en las articulaciones, ante la no mejoría decidió consultar a un médico particular, quien después de varios exámenes le diagnostico un Lupus. Entendiendo la complejidad de la enfermedad, trato de conseguir por el conducto regular, que es una remisión desde el hospital local, una consulta con un especialista, al ser remitida a Rionegro, encontró que allí la lista de espera era de 150 consultas antes que ella. Preocupada, con toda razón, decide consultar particularmente en Medellín, donde le confirman el diagnostico y le recomiendan ser hospitalizada inmediatamente.

Como la paciente viene de un médico particular y además se sentía muy mal, decide consultar el martes 26 de julio, en las urgencias de Comfenalco, su EPS, ubicadas en el hospital Pablo Tabón Uribe, allí le diagnostican un edema pulmonar como consecuencia del Lupus y consideran nuevamente que debe ser hospitalizada. Desde esta entidad, empiezan a buscar cama en todos los centros hospitalarios del área metropolitana y en ninguno le otorgan el cupo. El viernes 29 de julio, fue contactado uno de los directivos de Comfenalco para ponerlo al tanto de la situación y advertirlo del riesgo que corría la paciente, mas sin embargo el lunes 2 de agosto MSG, continuaba entre una silla y una camilla en este servicio de urgencias, sin cama y sin tratamiento. Ese mismo día en la tarde, se le informó a este mismo directivo, que se le contaría a los medios de comunicación y como por obra y gracia del Espíritu Santo, a las 8pm de ese lunes, apareció la cama en la clínica del CES, 7 días después de padecer en urgencias.

La conclusión fue: que como la patología de la paciente no está cubierta por el POS, debe ser cubierta por le Dirección Seccional de Salud de Antioquia, y como esta no paga, ningún hospital le cede camas a pacientes cuyas cuentas deban ser cubiertas por esta entidad. Lamentable que la falta de liderazgo, incapacidad administrativa y poca comunicación del Secretario de Salud de Antioquia, termine pagándose con la vida de muchos antioqueños, que día a día se mueren en los hospitales públicos y privados, porque ya hasta las instituciones prestadoras de servicios de salud departamentales, le niegan las camas al centro regulador del Departamento.

No se salva nadie: grave la insolidaridad de los prestadores de servicios de salud y mucho más grave la de los públicos. Grave que Comfenalco solo se movió y traslado a la paciente, según ellos “asumiendo los costos”, cuando se les informo que se le daría aviso a los medios de comunicación. Grave que la DSSA ya no tenga ni credibilidad, ni respeto, ni autoridad, para impedir que los antioqueños se mueran esperando una cama. Será seguirle contando al Espíritu Santo.