domingo, 18 de septiembre de 2011

Cabezas de ratón



Las declaraciones del Presidente del Congreso, Senador Juan Manuel Corzo, no son nada más que el reflejo de la pequeñez del Partido Conservador y de sus dirigentes. Como lánguida será recordada la presidencia de este personaje, que con solo dos propuestas, ha logrado ratificar fácilmente ante la opinión pública, que el Partido Conservador Colombiano hoy no es opción de nada. Mientras el país enfrenta temas tan críticos como la corrupción, la crisis del sector salud, la inseguridad, aun temas de tanta trascendencia filosófica como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, la definición del concepto de familia en un estado laico, la cadena perpetua; el ilustre dirigente godo, está más preocupado por tratar de revivir la inmunidad parlamentaria o ver como tanquea los carros a su servicio.

La pequeñez, es un mal que afecta a toda esta colectividad, pero pareciera que entre más encumbrado el dirigente, mas se acentúa el mal, o que decir del presidente del Partido, Senador José Darío Salazar, que no ha sido capaz de sentar posiciones claras y contundentes frente a los avales para las elecciones regionales. No hay una candidatura conservadora, con opción clara de ganar en ninguno de los departamentos o ciudades de primera categoría, tal vez el único con alguna importancia sería el candidato de Antioquia y no es precisamente ni el más conservador, ni quien hoy tenga la mayor opción.

¿Tendrá el Directorio Nacional Conservador, la estatura moral para asumir la responsabilidad de fracaso en los comicios de octubre? Sin sonrojarse, saldrán a decir que el triunfo fue contundente, que se ganaron 150 o 200 alcaldías en municipios pequeños o de mediana categoría, cuya importancia radica en poder sostener una burocracia pírrica o el manejo de un presupuesto, para que estos pequeños dirigentes sigan manteniéndose como cabezas del ratón.

Cuan costoso ha sido y será para el partido de Caro y Ospina, haberse aferrado por tantos años a ser “la fuerza que decide” y haberse atragantado de migajas, con las que el gobernante de turno les pagaba a los godos por haber decidido. ¿Cuáles fueron los verdaderos líderes que surgieron en estos últimos 8 años en el Partido Conservador? ¿Quiénes son los que marcan un ideario, que le permita a la ciudadanía vislumbrar una alternativa de gobierno renovadora, en un país que en la práctica es de derecha, como debería serlo el Partido Conservador? Con lastima habrá que reconocerlo, ¡ninguno! Porque los “jefes” pensaron solo en ellos y en su permanencia, nunca en su partido y en la renovación de él. Solo les importó su pequeño feudo y no la patria.

Poco futuro a nivel nacional, tendrá el Partido Conservador en manos de: Andrés Pastrana, José Darío Salazar, Juan Manuel Corso, Efraín Cepeda, Eduardo Enríquez, Roberto Gerlein, Telesforo Pedraza, Luis Alfredo Ramos, Nohemí Sanín y Juan Camilo Restrepo, que entre otros, son los que más se muestran. El consuelo será ganar espacios de poca monta, sin proponer nada diferente a ser dueños de una burocracia y unos recursos, porque al parecer lo que le gusta a los dirigentes conservadores es seguir siendo Cabezas de ratón.

Estrategia identificada



Hace algunas semanas, escribí una columna en la que albergaba la esperanza, que aquel que han sido víctima, no se convirtiera en victimario. Sin embargo, albergar esa esperanza fue en vano, porque muy por el contrario, “el bienamado”, contrato a quien fue su victimario, aquel que lo calumnio, aquel que en sus propias palabras, considera que la “ética es para los filósofos” y que trata de explicarlo, diciendo que su ética es decir la verdad y que reconoce que fue él, quien se encargo de desprestigiarlo; para con él, planificar, ejecutar e involucrar a muchos de sus seguidores, en la campaña más sucia que hayamos conocido en Medellín y Antioquia.
Se sabía con antelación, que haciendo honor a uno de sus apodos, la campaña de “el bienamado” tendría 15 refritos, infundios o calumnias, con las cuales pretenderían desprestigiar a Aníbal Gaviria; ya han soltado 7 y ahora sin sonrojarse promueven otras dos: ya dicen que Gaviria privatizara a EPM y que le entregará el Transito a la Policía Nacional. Ni lo uno ni lo otro es cierto y Aníbal ya ha tenido la oportunidad en público y en privado de desmentirlo, como lo hizo el pasado viernes 9 de septiembre, en Así va Antioquia, donde categóricamente manifestó: “En mi gobierno, las Empresas Publicas de Medellín no serán privatizadas, por el contrario serán fortalecidas como patrimonio de todos los ciudadanos de Medellín…” igual afirmación ha hecho con lo que respecta al Transito Municipal.
Lastimosamente “el bienamado” y su asesor, tomaron la decisión de ensuciar no solo la campaña, sino la política en Antioquia y Medellín, formando y patrocinando una generación de calumniadores y agresores verbales, que amparados en la seudonímia de las redes sociales, dan rienda suelta a todo el odio, resentimiento y ánimo revanchista, por aquellos a quienes sindican de haberles quitado el poder y quienes les ponen en riesgo la posibilidad de volver a hacer con lo público, lo que se les viniera en gana. ¿Por qué tanto resentimiento? Esta podría ser una campaña del más alto nivel intelectual, por las calidades de los candidatos, pero las propuestas de unos, se ven opacadas por los agravios de “el bienamado” y sus cortesanos, que aprovechan algunos medios incautos para hacer del escándalo noticia.
Han utilizado indebidamente, medios tan prestigiosos y respetables como El Espectador y la revista Semana entre otros, en la estrategia del “asesor sin ética”, haciéndolos publicar sus comentarios difamantes o los de terceros, las opiniones virtuales de columnistas “fletados”, o las encuestas inventadas por amigos que en vez de ayudar, les hacen daño; para después decir que no fue él quien lo dijo, si no estos medios. Es como si mañana yo dijera que lo que aquí escribí, no fue Carlos Mario Montoya, si no el periódico El Mundo. Yo no puedo ser mi misma fuente. Una cosa es quien lo dice o escribe y otra quien lo publica.
Estrategia identificada: calumniar; hacerse entrevistar, escribir y decir; hacer publicar; señalar como fuente de la calumnia al medio que la publico y no a la fuente que la inventó y entregó; y ahora, arreciar. ¡Que lastima!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Frases ridículas



Cuando una joven de menos de 20 años, que apenas inicia sus estudios universitarios, que por valentía o vanidad, decidió representar a su Departamento en un Concurso de Belleza, asustada como es lógico ante las cámaras, un teatro lleno y con la presión de todo un país detallándola y criticándola, ofrece una respuesta que para muchos es inentendible; nadie se apiada de ella, por el contrario, todo el país se encarga de tratar de acabar con su confianza, con su autoestima y aun con su vida que apenas comienza. En los cocteles de los grandes empresarios ese es el tema de conversación y en los medios de comunicación, aun varios años después, sigue siendo el parámetro para ridiculizar a la víctima del momento.

Una senadora justifica que un hombre golpee a una mujer, diciendo que: “si mi marido me casca…. Yo me lo gane”. Un candidato dice que: el centro de Medellín es muy peligroso porque “en las noches se apoderan de él, los bandidos y los travestis”. Y un asesor político de los más cotizados, manifiesta que: “la ética es para los filósofos”. Sin embargo, a ellos que la sociedad debería exigirles mucho mas, en los clubes les siguen haciendo corrillo, los empresarios los siguen patrocinando o contratando y en los medios de comunicación los siguen buscando como fuentes. Que no critiquen estas desafortunadas salidas en falso, pues hasta entendible sería, no está bien ridiculizar justificada o injustificadamente. Pero que la dirigencia de este Departamento, ni se inmute por la frase del Secretario de Salud de Antioquia, quien dijo: “no hay crisis, solo un freno, una negativa de prestación de servicios…” eso si, es más que alarmante.

La preocupación no ha de ser por la frase ridícula, la preocupación es por la mentira que hay detrás de ella: es cierto que en Antioquia hay crisis del sector salud; es cierto que en la mayoría de los hospitales públicos, los pagos de salarios están atrasados; es cierto que los servicios están congestionados; es cierto que a diario se niegan camas en los servicios de mayor complejidad y que las personas se mueren esperándola; es cierto que la mayoría de hospitales públicos y privados, le niegan servicios a la Dirección Seccional de Salud de Antioquia (DSSA) por que no paga; es cierto que la frase, a demás de ser ridícula es mentirosa.

¿Por que los gerentes de las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) públicas y privadas, no cuentan que la DSSA les debe casi $170 mil millones? ¿Por que los gerentes de las EPS, no cuentan que a ellos les debe casi 40 mil millones por recobros? ¿Por qué Comfama por ejemplo, no cuenta cuanto se le debe solo a esta entidad? Hoy la DSSA debe alrededor de $200 mil millones, la deuda más alta en la historia de esta institución y terminará el año en más de trescientos mil.

Sigan así, ustedes señores gerentes de IPS y de EPS, ignorando las frases ridículas, asumiendo el desprestigio y la responsabilidad de la crisis del sector salud, que otros causan y no reconocen, no actúen, que esa es la mejor forma para que este personaje se les quede ahí.

Pague por irresponsable



En la Constitución Política y en las leyes del país, son innumerables los artículos que enuncian los derechos de todo orden para los ciudadanos de Colombia. Derechos sobre los cuales, afortunadamente, cada vez existen más mecanismos que permiten su exigibilidad y su cumplimiento, tarea en la cual la Acción de Tutela se ha convertido en la herramienta fundamental. Sin embargo, son sustancialmente menores las referencias a los deberes de los ciudadanos, lo que genera un gran desbalance en la ecuación del Estado, en la que los ciudadanos son los responsables de conformarlo y sostenerlo. Esta ecuación pierde su equilibrio, cuando no hay herramientas que permitan, que la garantía del goce pleno del derecho y la obligatoriedad del cumplimiento del deber, se autorregulen.

En buena hora, la Corte Constitucional “recategorizó” el derecho a la salud como un derecho fundamental, en gracia de ello, ha forzado no solo a los aseguradores y prestadores de servicios, a que brinden las atenciones, que garanticen la salud y la vida, a quien sienta que este derecho le está siendo o corre el riesgo de serle vulnerado; además de haber inducido al Gobierno y al Congreso, a establecer las normas necesarias, para modificar el sistema de salud y garantizar mayor cobertura, oportunidad y eficacia.

Con más emoción que razón, raro en un jugador de póker, el Presidente Santos, supero la apuesta que había hecho la Corte Constitucional y el Congreso, al establecer un Plan Obligatorio de Salud (POS) único, para el régimen contributivo y subsidiado. También supero la apuesta del Gobierno de Uribe, quien en los decretos de emergencia social, quiso igualar los planes por lo bajo, recortando beneficios o aumentando costos. Santos se comprometió con un plan universal, en el cual se cubran todas las necesidades en salud. Vale la pena anotar, que este tipo de coberturas difícilmente se encuentran en los países nórdicos, donde la tasa de desempleo es mínima y casi el 50% del ingreso salarial se va para la seguridad social. Daría mucha tranquilidad y más credibilidad, que el señor Presidente dijera cuanto valdría esta medida, de donde saldrán los recursos y como se garantizaran en el tiempo. Hoy el Fosyga tiene en caja 800 mil millones de pesos y tiene pendientes por pagar un billón doscientos mil millones, y todavía el plan no es universal.

Necesariamente el POS, tendrá que ser único para los subsidiados y los contributivos, y habrá de ser nivelado por lo alto; pero será una falacia creer que podrá ser universal, mientras a los ciudadanos no se les exija el cumplimiento de uno de los pocos deberes que establece la Constitución y la Ley, cual es el auto cuidado. Con la herramienta, ya establecida y por implementar; de la historia clínica única, los ciudadanos que requieran atenciones por fuera del POS, deberían ser coopagadores en proporción inversa al cumplimiento de las acciones de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad, a las que el Estado le obligue. En conclusión, después del Plan Básico, quien se cuide y cumpla que no pague y quien no lo haga, que pague por la irresponsabilidad consigo mismo y con la sociedad.

lunes, 22 de agosto de 2011

Fue el Espíritu Santo

MSG, son las iniciales del nombre de una joven de 25 años, residente en una vereda del municipio de San Luis, oriente antioqueño, beneficiaria del SISBEN con nivel 0 y afiliada a la EPS de Comfenalco. Hace aproximadamente un mes y medio, empezó a presentar dolores e hinchazón en las articulaciones, ante la no mejoría decidió consultar a un médico particular, quien después de varios exámenes le diagnostico un Lupus. Entendiendo la complejidad de la enfermedad, trato de conseguir por el conducto regular, que es una remisión desde el hospital local, una consulta con un especialista, al ser remitida a Rionegro, encontró que allí la lista de espera era de 150 consultas antes que ella. Preocupada, con toda razón, decide consultar particularmente en Medellín, donde le confirman el diagnostico y le recomiendan ser hospitalizada inmediatamente.

Como la paciente viene de un médico particular y además se sentía muy mal, decide consultar el martes 26 de julio, en las urgencias de Comfenalco, su EPS, ubicadas en el hospital Pablo Tabón Uribe, allí le diagnostican un edema pulmonar como consecuencia del Lupus y consideran nuevamente que debe ser hospitalizada. Desde esta entidad, empiezan a buscar cama en todos los centros hospitalarios del área metropolitana y en ninguno le otorgan el cupo. El viernes 29 de julio, fue contactado uno de los directivos de Comfenalco para ponerlo al tanto de la situación y advertirlo del riesgo que corría la paciente, mas sin embargo el lunes 2 de agosto MSG, continuaba entre una silla y una camilla en este servicio de urgencias, sin cama y sin tratamiento. Ese mismo día en la tarde, se le informó a este mismo directivo, que se le contaría a los medios de comunicación y como por obra y gracia del Espíritu Santo, a las 8pm de ese lunes, apareció la cama en la clínica del CES, 7 días después de padecer en urgencias.

La conclusión fue: que como la patología de la paciente no está cubierta por el POS, debe ser cubierta por le Dirección Seccional de Salud de Antioquia, y como esta no paga, ningún hospital le cede camas a pacientes cuyas cuentas deban ser cubiertas por esta entidad. Lamentable que la falta de liderazgo, incapacidad administrativa y poca comunicación del Secretario de Salud de Antioquia, termine pagándose con la vida de muchos antioqueños, que día a día se mueren en los hospitales públicos y privados, porque ya hasta las instituciones prestadoras de servicios de salud departamentales, le niegan las camas al centro regulador del Departamento.

No se salva nadie: grave la insolidaridad de los prestadores de servicios de salud y mucho más grave la de los públicos. Grave que Comfenalco solo se movió y traslado a la paciente, según ellos “asumiendo los costos”, cuando se les informo que se le daría aviso a los medios de comunicación. Grave que la DSSA ya no tenga ni credibilidad, ni respeto, ni autoridad, para impedir que los antioqueños se mueran esperando una cama. Será seguirle contando al Espíritu Santo.

El "bienamado"



A demás de lo difícil que es hacer política en este país, debido a la cantidad de inhabilidades, incompatibilidades y limitantes que los mismos políticos han impuesto; si se es capaz, después de superar también la indecencia y la indelicadeza con la que muchos la ejercen; es mucho más difícil gobernar, soportando en ocasiones una oposición que añora el poder o el negocio y que usa como herramienta, tejer rumores en torno al gobernante. Por eso se esperaría de aquellos que ya han vivido y padecido este proceso, que no fueran autores, ni propiciadores de cosas que hacen a la política y al gobierno, indeseable y desagradable para la mayoría de los ciudadanos.

De quienes están hoy en la contienda para la alcaldía de Medellín, hay uno que particularmente ha sido víctima de cuanto rumor y descredito se pueda someter a un político, se han metido en todas las facetas de su vida. Entre otras, le han puesto sobrenombres para simbolizar su supuesta tarifa, que van desde “Maradona, porque siempre jugaba con el 10”, hasta un Rey francés de la dinastía de los Borbones, que gobernó entre 1715 y 1774, Luis XV el “Bienamado”. Reprobable que los ciudadanos, políticos o no, inventen y difundan acciones no comprobables, que simplemente han logrado convertirse en una supuesta “verdad”, fruto de un rumor amplio y permanente.

Reprobable también que la estrategia de campaña del “Bienamado”, sea aplicarle a quien considera su mayor adversario, la misma estrategia que por casi 12 años le han aplicado a él, muchos de quienes hoy son sus aliados. Tal vez para hacerle honor a su apodo, han creado 15 temas con los cuales supuestamente derrumbaran la imagen de Aníbal Gaviria, esperando que de esta forma, la campaña de Gaviria se distraiga semanalmente, dando explicaciones a un rumor o infundio diferente. Primero fue la foto recortada del “cebollero”; después, la supuesta manipulación de una encuesta inexistente de la Universidad de Antioquia; luego el embargo por un proceso en la contraloría, que ya había sido archivado, pero que el contralor se lo reinvento; después el apoyo supuestamente del Alemán, que unos días dice que sí y otros que no; vendrá algo de las bananeras en Uraba, lo de unas minas, y ocho mas.

Surgen muchas dudas sobre las fuentes del “Bienamado”: ¿Quién tomo, recortó, entrego y escondió la foto?, ¿Quién se robo los resultados de la prueba piloto de un sistema de encuestas, para hacerlo ver como una encuesta manipulada? ¿Cómo hace el contralor para argumentar que alguien no participo en un proceso y después embargarlo por un monto infinitamente superior al del proceso, en el cual además no tenia responsabilidad? ¿Como coincide, el rumor ayer y la declaración hoy de dos paramilitares? ¿Quien es el amigo que propicio estas coincidencias?

Que los antioqueños y medellinenses evalúen y decidan sobre las propuestas y actitudes de hoy y las acciones y hechos del pasado. Y ojala el “Bienamado” entendiera: que lo lógico sería que quien fue víctima, no fuera victimario.

viernes, 22 de julio de 2011

Conversaciones ajenas



No es mi costumbre escuchar conversaciones ajenas, ni siquiera en los lugares públicos, sin embargo la semana anterior, casi que por obligación me toco escuchar una, ya que su protagonista tenía un gran interés en que todos los que estuvieran a su alrededor, notaran que era visitante frecuente o más bien casi residente de los Estados Unidos. Pero más que por el detalle de su interés particular, me llamo la atención la contradicción de su argumento.

Decía mi vecino comensal, que definitivamente la “USA” era lo mejor, resaltaba la organización en el transito, el respeto entre los conductores, la protección a los peatones, la sujeción a las normas, el cuidado por mantener libres las zonas cebras, zonas de intercepción y los creces o espacios peatonales; a demás hacia mucho énfasis en la contundencia como se aplicaba la autoridad, contó como en una actuación de buen “chibchombiano”, se paso sin pagar un peaje, pues en la siguiente cuenta de la tarjeta de crédito le llego su multa. También como era común que en el momento menos pensado, de cualquier esquina salera un carro que parecía particular, pero que cuando se requiere, utiliza una luz y una sirena, para interceptar a quien cometió una infracción o actuaba en forma sospechosa. Y “eso sí”, decía: “allá no preguntan, primero al piso y después ¿qué paso?”

Hasta aquí todo entendible, compartida o no la admiración por los Estados Unidos. Luego empezó a renegar por que según él, le llego a su casa, aquí en Medellín, una foto multa porque no alcanzo a parar en un semáforo que estaba en naranja, y siguió contando historias similares, que escucho en el curso al que le toco asistir, según él, todas injustas, “porque iban a solo 2 Km mas de la velocidad permitida, o porque piso 5cm la cebra”, etc.

Simpático que este personaje, al igual que muchos, admiren las normas en el exterior, pero renieguen de las mismas aplicadas en nuestra ciudad, es muy común escuchar por todas partes en estos días, un rechazo a las foto multas, pero definitivamente no encuentro ningún argumento válido para decir que no generaran resultados positivos. Lastimosamente aquí nos acostumbramos a infringir las normas de transito y más aun, a justificar esta acción. ¿Quién respeta las zonas de intercepción?, ¿quién para en un semáforo en naranja?, muy pocos priorizan al peatón sobre el vehículo, ¿a quien no le “saca la piedra” las motos serpenteando y poniéndose al frente en los semáforos?, pero también ¿qué motociclista no se siente agredido por los conductores de carro?

Claro que duele que nos toquen el bolsillo, y mucho mas por cosas que antes no nos costaban, pero definitivamente el solo hecho que nos sintamos vigilados, hará que en muy poco tiempo, seamos capaces de respetar las normas tal cual son, como debería haber sido siempre, sin la necesidad que nos vigilen y además nos multen.

Nota adicional: son muchos los amigos de Uribe y muy pocos los enemigos, que quieren sumarse al “cargamonton”.