lunes, 6 de junio de 2011

Despenalización







Conocido el jueves de la semana anterior, el informe del Comité global de políticas antidrogas, integrado por algunos ex mandatarios de Latinoamérica y otros líderes mundiales, entre quienes estaba el ex presidente Cesar Gaviria, quien se encargo de su amplia difusión en los medios colombianos. Se abre nuevamente la amplia y en muchos casos bien argumentada discusión sobre la posibilidad, necesidad y utilidad de la despenalización de algunas drogas alucinógenas y en este caso especifico, del cannabis.

Que este informe haya sido presentado en el hotel Waldorf Astoria de New york, es para muchos el símbolo fehaciente, de que quienes suscriben este informe, con seguridad leyeron y aprobaron lo que otros les hicieron, pero definitivamente ellos, alejados por completo de la cotidiana realidad de las calles de los países de los cuales provienen. Difícilmente Fernando Henrique Cardosos, habrá vuelto a subir a algunas de las favelas de Rio de janeiro, o Kofi Annan ex secretario general de la ONU y la ex mandataria suiza Ruth Dreifuss, habrán vuelto a bajar la ventanilla polarizada de su blindada limosina, no para ver lo que pasa en las calles de los barrios marginados, porque sus caravanas no transitan por allí, si no para ver y respirar lo que ven, viven y respiran el común de los humanos en este planeta.

Contradictorio sería creer, que “despenalizar la utilización de drogas que no causen daño a otros”, será efectivo para combatir este flagelo. El problema va mas allá de la condición de salud particular y de salud pública en general, si este fuera el único, efectivas serían las campañas de prevención y promoción del no consumo. Sin embargo según ellos mismos, el uso de opiáceos ha aumentado en un 35.5%, de cocaína en un 27%, de cannabis en un 8.5%, entre 1998 y 2008. En gran medida, estimulado por aquellos que se iniciaron en el consumo por la facilidad de acceso a una “aventura”, que luego se habituaron porque lo que consumían no causaba mucho daño ni afectaba o otros, después sintieron la necesidad de experimentar algo más fuerte y terminaron induciendo, vendiendo y protegiendo el negocio que les garantizara el consumo propio.

Despenalizar la dosis mínima, como sucedió en Colombia y ahora el consumo en general, no traería beneficio, porque la producción, comercialización y el porte sigue siendo un delito. Seguirán en las afueras de los colegios, los “jibaros” ilegales, induciendo al consumo legal; en los parques públicos nos niños estarán a merced de los inescrupulosos ilegales, ávidos de más clientes legales; en los barrios de todo el mundo, los jóvenes se estarán matando por proteger los expendios ilegales, donde venden dosis mínimas legales.

Con certeza y según el criterio del ex presidente Gaviria, “habrá menos gente en las cárceles por consumo ilegal”, y también más niños y jóvenes en las calles, porque la adicción fruto de la cadena que generará la despenalización, los tirará allí. Si bien la adicción hay que entenderla como un problema de salud pública e inclusive de protección social, su génesis que en gran medida está en la producción y comercialización, debe ser enfrentada con drásticas y cada vez mayores medidas sancionatorias.

martes, 31 de mayo de 2011

Una gran distancia

Definitivamente se queda uno sin saber, si lo que hay es un gran rompimiento entre el actual Gobierno y el anterior, o si es que en materia de políticas de Estado, al interior de este, nadie sabe para donde coger, o mejor, que todos se limitan a diseñar e implementar Políticas de Gobierno, porque a lo sumo, logran aplicarlas por lo que dura este, descontándoles el tiempo gastado en estructurar la propuesta, presentar el proyecto, defenderlo, implementarlo y después complementarlo.

Esta afirmación es válida, para el manejo del orden público, la seguridad ciudadana, las relaciones internacionales, la interlocución con los partidos políticos y con las cortes, y muchos más casos, en los que los colombianos ven que entre Uribe y Santos, la distancia es cada vez más grande. Pero hay un tema, que por la magnitud del problema, no se ha visto que lo que hay de fondo, también es una enorme diferencia conceptual entre este y el anterior gobierno, en este sí que hay una gran distancia, contradicciones evidentes y posturas radicalmente opuestas.

El 23 de diciembre de 2009, el Presidente Uribe expidió el Decreto 4975, y a la luz de este, entre diciembre y enero de 2010, se expidieron 13 decretos mas, con los cuales se pretendía conjurar la grave crisis financiera del sistema de salud colombiano. La Sala Plena de la Corte Constitucional, mediante Sentencia C-252/10 del 16 de abril de 2010, con ponencia del Magistrado Jorge Iván Palacio, declara inexequible este Decreto Legislativo e igualmente la “inconstitucionalidad por consecuencia” de los otros 13. Sin embargo, el Fallo establece un “efecto diferido” para los decretos que establecían fuentes tributarias, incrementando las tarifas del impuesto al consumo de varios productos y servicios como la cerveza, los productos derivados del tabaco, los juegos de suerte y azar y algunos vinos y licores, cuyo recaudo estaría total o parcialmente destinado a la financiación de los servicios de salud. Este tema fue resuelto definitivamente con la Ley 1393 del 12 de julio de 2010.

Sin embargo, las medidas de fondo para conjurar la crisis del sector salud, deberían haber sido propuestas y adoptadas por el actual gobierno, que si bien logró presentar, aprobar y sancionar la Ley 1438 del 19 de enero de 2011; en ella, no adopta todas las medidas que se implementaban en los Decretos de Emergencia Social, que fueron declarados inexequibles, no por razón de falta de utilidad, inconveniencia de ellos o inclusive inconstitucionalidad, si no, porque no se estaba “en presencia de hechos sobrevinientes y extraordinarios” que motivaran la expedición del Decreto madre.

No se entiende entonces, porque temas como mayores controles a las EPS e IPS, mayor reglamentación al flujo de recursos, mas regulación a la integración vertical, mayores garantías de accesibilidad y oportunidad en los servicios de salud a través de mejor estandarización de la calidad en el ejercicio de las profesiones y en la formación del recurso humano, fortalecimiento a la red pública de servicios, y muchos otros temas como la descentralización, que en los decretos del 2009 y 2010 fueron planteados con amplitud y que hoy mantienen al sector en crisis, no fueran incluidos y priorizados en la Ley 1438 o en otras nuevas.

jueves, 19 de mayo de 2011

Whisky en pocillo







Han sido tantas y tan equivocadas las decisiones del Directorio Nacional Conservador y de la dirigencia regional, con respecto a este partido en Antioquia, que lo que se le augura, es tal vez la más lamentable derrota en mucho tiempo, toda vez que hoy se precian de ser la mayor votación en este Departamento y la mayor del país al interior de esta colectividad. Si los otros movimientos o partidos, les hubiesen escrito a los conservadores un libreto a seguir, para que perdieran la oportunidad de acceder a la alcaldía o a la gobernación, con seguridad no habrían sido capaces de hacer las cosas mejor, para perder.
En eventos totalmente democráticos, se eligieron directorios municipales y departamentales, quienes habrían de ser las directivas de este partido en las respectivas regiones, pues el Directorio Nacional decidió desconocer este principio y tomar las decisiones desde Bogotá, a la sazón de la camarilla parlamentaria y en torno a unos” whiskys” en pocillo, servidos en una ardua plenaria del Senado, primó el amiguismo sobre las realidades locales, pero se desestimuló a la militancia.
Con mezquindad el gobernador Ramos, en su interés de demostrar a toda costa que es la fuerza mayoritaria, somete al Partido a una disputa de féminos orgullos, en la cual se obtuvieron las dos mayores votaciones al Senado dentro de los conservadores, perdiendo de paso la posibilidad de tener tres curules mas, pírrico triunfo, cuando además enterró la posibilidad de consolidarse como el jefe del partido en Antioquia y en Colombia. Sin embargo, persiste en demostrar sus mayorías, queriendo imponer como candidato conservador a la gobernación, a quien se creía como liberal, pero que resultó peor, porque ni liberal era. Ramos ganará la consulta conservadora para Álvaro Vásquez, pero este no logrará consolidar a todo el conservatismo y difícilmente logrará la gobernación. Debería el Directorio Nacional, hacerle un favor a Antioquia y a los antioqueños, no recibiendo a Vásquez en el Partido, máxime después de las graves denuncias hechas en su contra, las cuales no ha podido explicar satisfactoriamente. Pero se volverán a equivocar, recibiéndolo y avalándolo.
Ese famoso pacto, desconocido para todos, entre Alas Equipo Colombia y el Directorio Nacional Conservador, cumplimiento que tanto ha reclamado el Senador Gabriel Zapata, con seguridad es la causa de los errores de esta directiva y será el responsable de la derrota que se avecina. Seguramente, les falta todavía sacar un as que han de tener bajo la manga, donde guardan todo, es el mecanismo para definir o avalar a cualquiera que les haya garantizado poder y algo más, para la alcaldía de Medellín.
Habrá que esperar a que el pacto secreto y Ramos en la consulta, impongan a Vásquez como candidato a la gobernación. Y toda vez que el partido no tiene candidato a la alcaldía, y mientras alrededor del whisky en pocillo, se fragua a quien apoyar, para que la equivocación sea más grande; los militantes de este partido, deberían pensar en apoyar a Aníbal Gaviria para la alcaldía, porque tiene identidad política definida y conocida, no ha tenido que cambiar sus principios por un aval; capacidad administrativa probada, y porque no ha sido echado de ninguna parte.

jueves, 5 de mayo de 2011

Collar de perlas







Razón tenía el Presidente Santos, al decir la semana pasada que los descubierto en el Ministerio de la Protección Social, solo era la punta del iceberg. Y es que en formas de defraudación al sistema de salud en Colombia, el mecanismo descubierto, solo es una, del rosario de perlas que en esta materia existen. Le faltó admitir al señor Presidente que: 1. Se demuestra el fracaso de los actuales y anteriores ministros y superintendentes de salud. 2. Que el problema no es de normas si no de valores y formación. Y 3. Que mientras las funciones de inspección, vigilancia y control del sistema sigan centralizadas, las perlas serán cada día más.
Le roba al sistema el ciudadano común: cuando sin merecerlo se hace inscribir en el Sisben, o cuando no se deja sacar de él a pesar de tener ya la posibilidad de contribuir al sistema; también aquel que se hace pasar por desplazado y que encuentra la connivencia de un personero o funcionario de acción social, que lo certifica como tal a cambio de un voto; igualmente la señora diabética que no le gusta la insulina que requiere dos aplicaciones e interpone una tutela para que le reconozcan la que requiere una sola aplicación, así valga el 100% más y su eficiencia no sea mayor al 5%; roban todos los que interponen tutelas para recibir tratamientos cosméticos, disfrazándolos como funcionales, ejemplo las mamo plastias que en su gran mayoría corresponden mas a vanidad que a disfuncionalidad, tratamientos con botox, rinoseptoplastias correctoras que terminan siendo una “respingadita” a la nariz, y algunas lipoplastias en obesidades no mórbidas, entre otras. Robo para el que se prestan los jueces, que amparados en tutelar el derecho a la vida, casi sin excepción fallan en favor del tutelante, pero igualmente casi sin excepción, no tienen ni idea de lo que fallaron.
Le roban al sistema los funcionario tanto del Estado como los de empresas privadas, que tal como los capturados, montan sociedades que le ofrecen a las EPS e IPS recobrar deudas glosadas o negadas, las cuales en asocio ilícito con los funcionarios públicos, son reconocidas y agilizadas, a cambio del cobro de jugosos porcentajes. Han robado en Antioquia en el pasado, y aun en algunas regiones del país, con el pago de una cifra de dinero, que variaba entre $8000 a $20000, pagados a los alcaldes y secretarios de salud, por cada usuario del régimen subsidiado inscrito a una EPS determina, casi todas terminaron quebradas.
Pero también le roban al sistema las IPS públicas y privadas: cuando facturan servicios de promoción y prevención que no efectuaron; cuando contratan número de personas a valor determinado (capitación) y le ponen obstáculos al usuario para acceder al servicio, con el fin que les quede más ganancia; cuando venden los servicios, los facturan y los recobran con márgenes de rentabilidad del 300 y 400%; cuando inducen al paciente para que vía tutela, reclame tratamientos investigativos o experimentales, con altísimos costos y bajísimas posibilidades de éxito.
Son muchas las perlas que quedan faltando, las que dependen de las EPS, de los profesionales del sector, de los formadores de recurso humano, etc. Ni con dos rosarios más las alcanzaríamos a enumerar.
Nota Adicional: para merecer la candidatura de un partido serio, no basta ser buen negociante y diestro rábula, también hay que demostrar transparencia y militancia.

miércoles, 27 de abril de 2011

Pena o rabia



Debieron haber sido muchos los sorprendidos esta semana, cuando escucharon con mucha alharaca en algunos medios de comunicación, que una firma constructora colombiana, se gano una gran licitación para hacer una autopista en la Florida - Estados Unidos. No sabe uno si darle pena o rabia.
Pena, de tan solo pensar en la posibilidad que se la hayan ganado de la misma forma como se las ganan aquí, con porcentajes pagaderos contra entrega del primer anticipo y sobornando desde el jefe hasta el portero. Pena, al imaginarnos que van, como buenos criollos, a hacer las cosas a medias, comprando interventores para que certifiquen que lo hecho fue lo contratado y a los pocos meses de inaugurarla con bombos y platillos, para hacer bien evidente que fueron colombianos los constructores, empezar los ciudadanos y las autoridades con asombro, a ver el rápido deterioro de tan magna obra. O mucho peor, ver que como sucede en la tierra natal de los constructores, la obra empezó y nunca se terminó, o en el mejor de los casos después de múltiples demandas y adiciones, tener que terminarla otros contratistas, porque con los primeros nunca se supo donde paro la plata. ¡Por Dios que vergüenza nos harán pasar!
Rabia, porque si la cosa es como lo dice Juan Martín Caicedo Ferrer, el presidente de la Cámara colombiana de la infraestructura; si, la misma que no ha dicho ni “mu” de las obras en Antioquia; son muchas las firmas contratistas que tienen grandes contratos en centro y Latinoamérica, entonces no se entiende ¿por qué en el exterior si son capaces de hacer las cosas por el valor que se contrata, en el tiempo determinado y con las especificaciones correctas? ¿Por qué allá si y aquí no son capaces de hacer las cosas como se debe? Para corroborarlo, basta mirar la doble calzada Bello – Hatillo, eterna obra que iniciara Álvaro Uribe en su gobernación y hasta el día de hoy sin concluir, y lo hecho, con mucho deterioro. Se juntaron los “duros de los duros” para hacer la conexión vial a oriente, incluyendo la doble calzada de las palmas y ahí ven, como lo dice el Gobernador Ramos:”es la vergüenza de la ingeniería antioqueña”, y lo sigue siendo, aun con las inversiones salvadoras de este gobernador, por que como las obras las hicieron los mismos, las características son las mismas. Y de la doble calzada de la autopista Medellín – Bogotá, ni hablar, supuestamente muy bien hecha, pues como no, si no avanzan ni dos kilometros por año, avanzaron mas cuando los peajes recogían menos.
Como en la USA, las cosas son a otro precio, con seguridad lo que pasaremos es una rabia la macha, porque allá si van a hacer las cosas bien. Aquí nos pasamos todos los semáforos en rojo, allá ni se nos ocurre.
Nota adicional: hay muchos políticos solapados, que aprendieron mucho de la guerrilla, no tienen empeño en sentarse a negociar, pelando el diente, baboseando, palmoteando y manoseando en la mañana, e ir a sembrar minas quiebra patas en las tardes. Se equivocarón creyendo que los otros no nos dimos cuenta.

jueves, 21 de abril de 2011

Del atrio al pulpito 2



Muy difícil es la situación de los militantes activos de cualquier partido político, cuando se enfrentan a la disyuntiva, de actuar con respeto a las directrices de su colectividad o a la lealtad con su conciencia.
Difícil si es, máxime cuando los partidos políticos perdieron todo horizonte ideológico y los postulados partidistas desaparecieron, única y exclusivamente en favor de los beneficios particulares de quienes se dicen líderes o jefes de los partidos. Muestras claras de lo que pasa en los partidos, se observan desde los niveles más altos del poder, hasta las opciones de menor rango en lo público. El mejor ejemplo es el ex presidente Uribe, que pasó de ser un destacado liberal, a ser el mejor representante de los postulados conservadores, como tal gobernó, pero por vergüenza de no dar semejante voltereta, se tuvo que idear un partido, ahí entreverado, como los colores que lo representan, para disimular su pirueta; tal ha sido esta y tan representados se sientes los conservadores en Uribe, que sus jefes no se atreven a dar un paso sin la aprobación de este. Lo mismo se podría decir de Juan Manuel Santos, quien fue digno jefe del Partido Liberal, se monto en el arcoíris multicolor de la U, para que en nombre de él, pero con postulados conservadores lo eligieran como presidente y allí, gobernar como el redentor de su colectividad madre, el liberalismo.
En lo regional como en lo nacional, los “jefes” políticos no tienen vergüenza en moverse de un lado para otro, según mejor sople el viento. Muchos, entre ellos el Gobernador Ramos, abandonaron sus partidos tradicionales cuando estos tenían sus mayores problemas y luego regresan a reclamar jefaturas. Ramos, desde Alas Equipo Colombia, quiso acabar con el Partido Conservador, desde allí no lo pudo hacer, pero está que lo logra ahora que regreso a él. No obtuvo el respaldo de su antiguo partido para su candidatura a la gobernación; y al llegar a ella, solo se dedico a atacar la gestión de los conservadores, que en legitima representación de este partido, participaron en la gestión que lo antecedió. Supuestamente reingresó al Partido Conservador, sin embargo, los más golpeados son los miembros de esta colectividad y los más de los mas, son aquellos que siempre fueron su aliados y leales subalternos. Entonces, ¿cual es la razón por la cual, muchos se empeñan en creer que el Partido Conservador debe buscar la Gobernación?, ¿para defender qué? Una gestión en la que la mayoría de ellos, dicen no sentirse representados y de la cual por el contrario, algunos albergan muchas dudas.
Difícil será entonces, cuando no hay postulados, ni respeto por estos cuando existen; en unos partidos que institucionalmente no se hace respetar, permitiendo que cualquiera entre, sintiéndose o no parte de él; cuando los estatutos de los partidos se utilizan para que el “poderoso” se aproveche de él y consiga aval para quien no lo merece, someterse a las decisiones que si bien son estatutarias, riñen totalmente con lo que ética, moral y socialmente se cree.
No cabe duda, entre el respeto a la norma partidista mal usada y la lealtad con la conciencia, esta última es la que manda, porque puede que no de poder, pero… ¡da una tranquilidad!

Semanas de pasión



Fueron muchos los colombianos que según su Fe y tradición religiosa, no pudieron recogerse, vivir y disfrutar la Semana Santa, por el contrario, una gran mayoría de ellos, la padecieron con gran rigor, por el sufrimiento de perder un ser querido en una tragedia, el sin número de enfermedades que la condición climática genera o perder todo aquellos que por tantos años se ha luchado. No fue una semana de pasión, han sido muchas, tal vez con una corta interrupción se podría decir que la pasión ha sido de años.
Sin embargo la queja sigue siendo la misma, no se ven acciones efectivas del gobierno. Es entendible que quien se ve afectado por la inclemencia del tiempo, al primero que encuentre para endilgarle la responsabilidad es al gobierno, así la circunstancia se presente por imprudencia del ciudadano. Lo anormal es que sean las mismas poblaciones, de las mismas regiones, las que sigan manifestando las mismas quejas. ¿Qué pasa entonces? Justa o injusta la responsabilidad, el gobierno si tiene la obligación de intervenir allí, donde cualquier ciudadano tiene un riesgo. No siempre es negligencia, incluso no es falta de recursos, porque existe el fondo nacional de calamidades y en lo regional, un Departamento administrativo, con nivel de secretaría de despacho, con presupuesto propio y una obligación ordenanzal de reserva presupuestal para atención de emergencias. Posiblemente este sea uno de los problemas, hay mucha preocupación por atender las emergencias y para ello, definitivamente no habrá presupuesto que alcance.
Difícilmente, por lo menos en Antioquia, habrá una familia que en los días siguientes a una tragedia, padezca hambre o frio, uno por la solidaridad ciudadana y dos por la eficiencia del gobierno departamental en llegarles a ellos con los kit de emergencia. Pero a renglón seguido, difícilmente encontrará una familia que meses después a la emergencia tenga una solución definitiva a su problema, como mucho menos la habrá, que pueda decir que a pesar de haber identificado y notificado el riesgo, hubo acciones efectivas para mitigarlo. Y la razón es muy sencilla, la tramitología colombiana hace muy difícil que se puedan desarrollar obras y acciones efectivas y oportunas de mitigación de riesgos y de recuperación de desastres. Sin embargo, si es muy fácil apropiar, gastar y en ocasiones malgastar y desviar, todos los recursos necesarios para la fase de emergencia, condición esta que por su misma naturaleza, está generalmente poco sujeta a la intervención de los organismos de control.
No es necesaria mas normatividad para que las acciones de prevención y recuperación se puedan desarrollar efectivamente. Si los Comité locales y regionales de prevención y atención de desastres, fueran realmente operativos y dejaran de ser una instancia de bolsillo del alcalde, que se limita a mandar a recoger unas firmas para el acta de una reunión que no se hizo, si no que con responsabilidad y sin politiquería, levantaran el mapa de riesgos, el inventario de obras de mitigación y la priorización de ellas según la población vulnerable, y a su vez los comité regionales priorizaran y cofinanciaran según los criterios de vulnerabilidad y no los de rentabilidad o necesidad política. Los problemas legales serian mínimos, como mínima la necesidad de atención de emergencias y las acciones de recuperación. De no ser así, serán muchas más las semanas de pasión que le llegaran a los colombianos.